Ser emprendedor es un camino lleno de obstáculos y de satisfacciones. Muchos emprendemos porque queremos cambiar la forma en la que se hacen las cosas, impactar al mundo y dejar uno mejor para futuras generaciones.

Por más que escuchemos que emprender será difícil y que nos toparemos con muchas situaciones que no podremos anticipar, algo nos mueve a enfrentar este reto y perseguir la visión del mundo que nosotros queremos.

Por: Juan Carlos Ruiz Cofiño

En mi camino como emprendedor, he aprendido muchas cosas que me gustaría compartir:

1. No importa si tu opinión era correcta o incorrecta, lo que importa es lo que hiciste con ella.

Como muchas otras personas, a mí también me gusta saber si mi opinión es correcta en una situación; admitámoslo, nos sube un poco la autoestima y nos hace sentir que tenemos cierto control de lo que pasa en nuestra vida.

El 2015 me dejó más que claro que no importa tener la razón, lo que importa es tomar acción. Como diría Woody Allen: “Las cosas no se dicen, se hacen, porque al hacerlas se dicen solas.”

2. Hazle caso a los instintos.

En los colegios y universidades nos enseñan un sinfín de cosas, pero nunca nos enseñan cómo escuchar nuestros instintos y qué hacer con ellos.

Si como emprendedor te enfocas solamente en traer dinero a la mesa, tarde o temprano aprenderás a ignorar tus instintos y realizarás proyectos que simplemente no te harán feliz, al final del día no sabrás el por qué de ellos.

Definitivamente nuestro instinto nos advierte de posibles proyectos, situaciones o personas con las que deberíamos o no empezar algún tipo de relación, mientras más aprendamos a escucharnos, mejores podrán ser las decisiones que tomemos.

3. Aprecia la experiencia que tienes.

Cuando se tiene experiencia en algún tema, no hay por qué tener dudas a la hora de tomar una decisión.

Hace poco leí en algún blog una entrevista realizada a un famoso CEO, él decía que el éxito está en tomar buenas decisiones. La entrevistadora le pregunta cuál es el camino para aprender a tomar solamente buenas decisiones, a lo que él contesta: tomar malas decisiones, y aunque parezca algo lógico, muchos tememos tomar una decisión por miedo a equivocarnos.

Si tomamos una decisión con base en nuestra experiencia, no importando si es correcta o incorrecta -ya que eso lo sabremos en el camino-, nuestra misma experiencia nos permitirá obtener el resultado que queremos.

Algo que siempre repito en la empresa es que la pregunta no es si vamos a fallar, porque la respuesta sería un rotundo SÍ, la pregunta es: ¿qué tan rápido vamos a fallar y aprender de ello? Ya que solo así podremos generar experiencias que nos permitan tomar cada vez mejores decisiones.

4. El equipo que te rodea lo es todo

No importa si tienes la mejor idea o producto del mundo, si no tienes el equipo correcto no vas a llegar muy lejos. Y esta parte, por más evidente que sea, es la que muchos emprendedores dejamos de ver en algún momento.

La pasión y el equipo que tenga es lo que permitirá que se cosechen muchos triunfos juntos, y que las derrotas sean vistas con optimismo.

 

 

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