China ha asegurado compromisos importantes de compañías que buscan obtener acceso a su mercado, incluyendo un acuerdo innovador con Tesla conforme corteja a empresas multinacionales, mientras enfrenta los aranceles estadounidenses que amenazan con interrumpir las cadenas de suministro mundiales.

Por: Yuan Yang, Lucy Hornby y Richard Waters

El fabricante estadounidense de coches eléctricos firmó el martes un memorándum de entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) para construir un gigafábrica de propiedad total en Shanghái, un día después de que el grupo químico alemán BASF llegó a un acuerdo para construir una planta petroquímica de USD 10 000 millones en la ciudad de Guangdong, en el sur de China. Estos tratos son sólo unos de los USD 23 000 millones en acuerdos y MOU firmados durante la visita del primer ministro chino, Li Keqiang, a Alemania esta semana.

Los acuerdos son el resultado del ofrecimiento de términos más favorables a las empresas multinacionales de parte de Beijing, conforme enfrenta una disputa comercial con Washington, que la semana pasada impuso aranceles de importación de 25 por ciento sobre productos chinos con valor de USD 34 000 millones, impulsando a China a imponer aranceles de represalia sobre las importaciones estadounidenses.

En una serie de políticas implementadas en los últimos meses, Beijing eliminó o redujo los límites de propiedad para compañías automotrices y muchos grupos de servicios financieros, aceleró el acceso para las firmas farmacéuticas extranjeras y aumentó las esperanzas entre los inversionistas extranjeros de que China está nuevamente abierta para los negocios.

“Hemos visto más progreso que en cualquier otro período de 18 meses desde el ingreso de China a la OMC” en 2001, aseveró Mats Harborn, presidente de la Cámara de Comercio de la Unión Europea, en una entrevista con periodistas en Beijing. “Pero tristemente no sabremos si China está haciendo esto debido a la presión externa o porque necesita las reformas para mantener su propia economía doméstica”.

Tesla sería el primer beneficiario de una política china que permite que los fabricantes automotrices extranjeros sean propietarios únicos de su producción en China, en lugar de forzarlos a crear una empresa conjunta.

Tesla dijo que esperaba completar la fábrica en dos años y alcanzar una producción anual máxima de 500 000 coches al año, dos o tres años después. Llegar más allá del extremo de lujo del mercado de automóviles eléctricos de China ha sido un objetivo clave para Elon Musk, el director ejecutivo de Tesla. Incluso antes del aumento de la semana pasada que elevó los aranceles totales de sus vehículos a 40 por ciento, él había dicho que — debido a los gravámenes de importación — hacer negocios en China era como “correr en una carrera olímpica con zapatos de plomo”. Tesla, que vendió sólo 103 000 automóviles el año pasado, considera que esta incursión en China es un paso importante para alcanzar las economías de escala globales necesarias para competir con los fabricantes de automóviles eléctricos para el mercado masivo, varios de los cuales se espera que provengan de China.

El Sr. Musk, el grupo estatal Lingang Group y funcionarios del distrito Lingang de Shanghái — que ya es sede de las instalaciones de producción de marcas internacionales de automóviles como MG Rover — asistieron a la firma del MOU.

Las dos economías más grandes del mundo se están posicionando para abordar las industrias estratégicas del futuro, incluyendo los vehículos de nueva energía, los materiales avanzados y la potencia informática. La administración Trump está tratando de traer de regreso a las corporaciones estadounidenses a EEUU, a través de una serie de medidas que incluyen aranceles sobre las importaciones, impuestos corporativos más bajos y regulaciones ambientales relajadas. China, por su parte, está tratando de mantener la inversión extranjera y el conocimiento técnico en casa.

China también está tratando de encontrar un terreno común con Europa en contra de EEUU. “Ante el creciente unilateralismo y proteccionismo, ambas partes están dispuestas a explorar formas de defender el libre comercio, el multilateralismo y el orden internacional”, dijo la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, después de que el primer ministro Li Keqiang se reunió con la canciller alemana, Angela Merkel, en Berlín.

Beijing había alienado anteriormente a los políticos europeos con restricciones sobre las inversiones europeas en China, mientras que los grupos chinos adquirían empresas europeas. “La razón por la que estamos donde estamos es porque los líderes chinos no implementaron con suficiente rapidez las reformas que habían anunciado el pasado”, dijo el Sr. Harborn.

El acuerdo con Tesla es una señal de las recompensas para aquellos que cooperan con Beijing y la desventaja para aquellos que no lo hacen. El lunes, el fabricante de automóviles dijo que las tarifas lo habían obligado a subir los precios en China en más de USD 20 000. China representa aproximadamente 15 por ciento de las ventas de la compañía, y Tesla había esperado beneficiarse de los aranceles de importación reducidos en los automóviles importados en China.

BASF construirá un cracker de etileno en un acuerdo negociado en apenas unos meses, un período de aprobación inusualmente rápido para China.

 

Estos no son los únicos acuerdos que se están negociando. El fabricante italiano Gima TT, que fabrica cigarrillos sin humo, planea firmar un MOU para un nuevo proyecto en China el miércoles.

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