Así como Rumpelstiltskin hilaba oro a partir de la paja, compañías nuevas están tratando de sacarle provecho al desperdicio de alimentos.

Varios emprendimientos están buscando la forma de producir artículos comestibles a partir de los desechos. Algunas aspiran simplemente a distribuir alimentos que están a punto de echarse a perder. Pero otras están trabajando para aprovechar hasta el último gramo de ingredientes.

Por: Stephanie Strom

En otras palabras, el desperdicio de alimentos ahora es una plataforma de comercio.

“Estoy convencido de que hay un negocio que sería como Uber para camiones refrigerados”, afirma Jesse Fink, fundador del sitio de viajes Priceline que ahora se denomina evangelista del desperdicio de comida.

Las empresas tendrían mucho con qué trabajar. Hasta el 40 % de la dotación total de comida en Estados Unidos acaba en la basura. La mayoría de ese desperdicio viene de consumidores y minoristas, según cálculos del gobierno, y en los últimos años el tema ha tenido especial resonancia, sobre todo entre los jóvenes.

El negocio del desperdicio de alimentos no está bien estudiado; la mayoría de los datos de que disponemos ahora se refieren al financiamiento de compañías en particular. Pero Back to the Roots, con sede en Oakland, California, y que vende productos como un juego de cultivo de hongos a base de restos de café, recientemente recaudó 5.8 millones de dólares de inversionistas individuales como Michael Pollan y Blake Mycoskie. EcoScraps, con sede en Utah y que convierte alimentos desechados en productos de jardinería, ha recaudado 13 millones de dólares de Peterson Ventures y otros, según la firma de investigaciones CB Insights.

Andre Northrup lleva fresas que compró por Cerplus en el mercado de un granjero en Berkeley. Cerplus es un emprendimiento que actúa como una especie de línea intermediaria entre restaurantes, agricultores o mayoristas con alimentos con riesgo de deterioro suministro / Foto: Elizabeth D. Herman - The New York Times.

Andre Northrup lleva fresas que compró para Cerplus en el mercado de un granjero en Berkeley. Cerplus es un emprendimiento que actúa como una especie de línea intermediaria entre restaurantes, agricultores o mayoristas con alimentos con riesgo de deterioro suministro / Foto: Elizabeth D. Herman – The New York Times.

 

“En el curso del año pasado vimos que los inversionistas pudieron millones de dólares en marcas que se encuentran en su fase inicial y que apelan a los consumidores gracias a su sustentabilidad y trasparencia”, afirma Rory Eakin, director de operaciones de CircleUp, mercado para inversionistas y marcas de consumo en etapa inicial.

40 % del suministro de alimentos estadounidense termina en la basura

“Muchos de esos negocios necesitan una inversión de capital de riesgo de primeras etapas”, afirma Fink, fiduciario de la Fundación Familiar Fink, que se ha dedicado a buscar la forma de reducir el desperdicio de alimentos. Pero advirtió que otros negocios relacionados con los desechos de alimentos, como la composta en gran escala, requieren de una inversión de capital significativa.

CB Insights encontró que Kleiner Perkins, empresa de capital de riesgo, y otras han dedicado un total de 248 millones de dólares en Harvest Power, compañía con sede en Waltham, Massachusetts, que procesa desechos orgánicos para convertirlos en abonos orgánico y fertilizantes. Liquid Environmental Solutions, con sede en Irving, Texas, y que procesa aguas negras y aceite de cocina usado, ha recaudado 51.6 millones de dólares de varios inversionistas, entre ellos ABS Capital Partners.  

Minoristas, mayoristas y empresas de servicio de comidas pueden rechazar camiones enteros de verduras si detectan una sola caja aplastada. Entonces los productores tienen que luchar para averiguar cómo deshacerse de las verduras sin incurrir en costos adicionales de transporte.

$5.8 millones en inversión recaudó Back to the Roots que vende productos a base de restos de café

“Por lo general hay 22 plataformas en un camión, que es lo que ayuda a mantener bajos los precios de los alimentos en este país”, explica Roger Gordon, empresario de desechos de comida. “Pero si nadie va a pagar la factura de todo eso, el lugar más conveniente para entregarlo es el vertedero de basura.”

Nikhil Arora , izquierda, y Alejandro Vélez, cofundadores de Back to the Roots. / Foto: Jim Wilson - The New York Times.

Nikhil Arora , izquierda, y Alejandro Vélez, cofundadores de Back to the Roots. / Foto: Jim Wilson – The New York Times.

 

Gordon es uno de los fundadores de Food Cowboy, que usa una aplicación móvil para conectar cargas de comida rechazadas con organizaciones filantrópicas y asistenciales. La compañía mantiene una base de datos con detalles sobre las bahías de carga, refrigeración y otro equipo para ayudarse a coordinar las entregas.

Incluso las compañías de alimentos de la vieja escuela están encontrando oro en los desechos de comida. Baldor Specialty Foods, que abastece a restaurantes y cocinas institucionales, tuvo que modificar su sistema de bandas de trasmisión y averiguar la forma en que los desechos contenidos en recipientes para su procesamiento no violaran las reglas municipales de higiene. Esos son algunos ejemplos de los insólitos desafíos a los que se enfrentan sistemáticamente las empresas de desechos de alimentos.

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