Conforme la tecnología mejora, estamos dando a los sistemas de inteligencia artificial cada vez más trabajo que realizar

Bienvenido a la era de la inteligencia híbrida IA-humana, donde las personas y los sistemas de inteligencia artificial trabajan juntos a la perfección. Imagine la escena de la película “Aliens” de 1986, donde Sigourney Weaver se introduce en una unidad humanoide y semirobótica de peso ligero para combatir a la reina extraterrestre; ahí es aproximadamente donde estamos hoy. (Varias compañías en todo el mundo están desarrollando versiones de esos dispositivos para uso industrial y médico, y algunos ya están en el mercado.) Pero en línea, es más difícil distinguir entre el hombre y la máquina.

Por: Ji Xiaohua.
Fundador de Guokr.com

La agencia noticiosa Associated Press está usando software de Automated Insights para producir miles de artículos sobre ingresos corporativos cada año, liberando al personal para otras labores de reportero. Los humanos amplían y pulen unos cuantos de los artículos más importantes.

Aunque el asistente virtual M de Facebook, lanzado en el Área de la Bahía de San Francisco en 2015, usa IA para responder a las preguntas de los usuarios, son humanos quienes revisan las respuestas para mejorarlas.

Watson de IBM es empleado en algunos hospitales en Estados Unidos para determinar el mejor curso de tratamiento para pacientes de cáncer individualmente. Watson analiza la información genética y la literatura médica, y luego ofrece sugerencias a los médicos a cargo.

Los humanos supervisan estos programas de IA y toman las decisiones finales, pero los empleados administrativos están empezando a preocuparse comprensiblemente por el día en que la IA pueda hacer las cosas por sí sola.

“inteligencia artificial” no significa que esas máquinas sean conscientes, como las describen en la ciencia ficción

Que no cunda el pánico: Aunque la Revolución de la IA está en marcha, es poco probable que elimine muchos empleos de oficina en los próximos cinco o 10 años. La investigación y el uso actuales de la IA solo apuntan a tareas específicas, como reconocimiento de imágenes o análisis de datos, mientras que la mayoría de las tareas requieren empleados que echen mano de una amplia gama de habilidades.

Un robot aprende por ensayo y error en el laboratorio de investigación sobre robótica en la Universidad de California en Berkeley / Foto: Peter Earl McCollough - The New York Times.

Un robot aprende por ensayo y error en el laboratorio de investigación sobre robótica en la Universidad de California en Berkeley / Foto: Peter Earl McCollough – The New York Times.

 

Sin embargo, creo que es importante comprender por qué el mercado cambiará. Ha habido importantes avances en la IA en los últimos años, especialmente en el área conocida como aprendizaje profundo. En vez de decir a una computadora exactamente cómo realizar una tarea con programación paso a paso, los investigadores que emplean un sistema de aprendizaje profundo dan un paso atrás y le permiten aplicar técnicas como reconocimiento de patrones y ensayo y error para que aprenda cómo hacerlo; técnicas que usan los humanos. Seamos claros, la “inteligencia artificial” no significa que esas máquinas sean conscientes, como las describen en la ciencia ficción; solo que cuando se les dan más datos, podrían desempeñar mejor una tarea.

Un equipo de investigadores de Google anunció un gran avance en aprendizaje de máquinas en 2012. Habían creado una red de 16,000 núcleos computacionales que tomaba en parte como modelo al cerebro humano, con mil millones de conexiones entre las neuronas simuladas. Los investigadores alimentaron 10 millones de imágenes en el sistema de IA durante tres días y, sin supervisión, este aprendió a reconocer categorías como cuerpos humanos y — el favorito del Internet — gatos. En 2015, un grupo de DeepMind, compañía adquirida por Google, publicó una investigación que demostraba que se había proporcionado a una red neural los mismos insumos que a un humano sobre docenas de juegos de Atari de los años 70 y 80 — los pixeles y el marcador — y se había convertido en un jugador experto en algunos de ellos sin haber recibido ninguna instrucción anterior o las reglas para los juegos.

Conforme la tecnología mejora, estamos dando a los sistemas de IA cada vez más trabajo que realizar, al igual que hicimos con las computadoras en su infancia. En 2014 y 2015, Skype introdujo la traducción simultánea en inglés, francés, alemán, italiano, mandarín y español. Siri de Apple, Alexa de Amazon y Cortana de Microsoft son asistentes digitales que pueden cumplir órdenes básicas como hacer listas de pendientes, reproducir música y rastrear vuelos. Google ha estado probando autos autónomos y espera llevarlos al público en los próximos cuatro años.

Después de que se le mostraron 10 millones de fotos, un sistema de IA creado por un equipo de investigadores de Google aprendió por sí solo a reconocer varias categorías de imágenes diferentes, incluidos gatos.

Después de que se le mostraron 10 millones de fotos, un sistema de IA creado por un equipo de investigadores de Google aprendió por sí solo a reconocer varias categorías de imágenes diferentes, incluidos gatos.

 

Parece probable que los países desarrollados emprendan los cambios más disruptivos; en algunas economías, el sector de servicios representa más del 70 % del producto interno bruto. En los países en desarrollo, es poco probable que sea inmediato el impacto en los empleados administrativos, debido a una adopción más lenta de la tecnología de IA.

En julio, una carta abierta de más de mil investigadores de IA y robótica y otros personajes prominentes —Elon Musk, Stephen Hawking y Steve Wozniak, entre ellos— advertía contra el uso de la IA en la guerra y pidió una prohibición sobre las armas autónomas. Incluso esa tecnología no está tan avanzada como los robots conscientes concebidos en las películas de 2015 “Ex Machina” o “Chappie”. Estas cintas imaginan una IA “fuerte”, o una IA que está generalizada y puede llevar a cabo la mayoría de las actividades humanas, en oposición a una IA “débil”, o estrecha, que se concentra en tareas específicas. Nadie puede decir si se creará una IA fuerte, y de ser así, cuándo. Pregunté a algunos científicos de IA chinos al respecto, y dadas sus respuestas, bien pudiera haber estado preguntándoles sobre la posibilidad de vida extraterrestre.

Ese pudiera ser un mundo en el cual quizá incluso los empleos de atención infantil estén amenazados pero, gracias al cielo, tenemos muchos años antes de la aparición de robots dirigidos por una IA fuerte. En ese futuro, quizá no necesitemos trabajar muy duro para sostenernos. Los robots estarán realizando la mayor parte del trabajo, mientras nosotros tendremos el tiempo y la tranquilidad para explorar de qué se trata ser humano.

 

 

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