Con tan poco tiempo de iniciar sus operaciones, Otto está trayendo el futuro: Camiones que se conducen solos.

Imagine que está conduciendo en una autopista a altas horas de la noche cuando un gran tráiler se le acerca por detrás. Se relaja porque está manteniendo una distancia segura y parece estar obedeciendo el límite de velocidad. Ahora imagine que ese camión se está conduciendo solo.

Por:John Markoff

Pese al entusiasmo de Silicon Valley por los autos de conducción autónoma, pudieran pasar años antes de que haya muchos de ellos en las carreteras. ¿Pero los tráileres autónomos? Una empresa emergente está apostando a que es un asunto diferente.

Esa empresa emergente es Otto, dirigida por 15 ex empleados de Google, incluidos ocho ingenieros. Entre su personal hay personajes importantes de los proyectos de vehículos autónomos y de mapas de Google, y está apuntando a la conducción en autopistas de larga distancia que es el elemento básico de la industria del transporte comercial.

Los ingenieros piensan que los camiones automatizados en vez de los vehículos de pasajeros pudieran ser más atractivos financieramente y para los reguladores. En todo Estados Unidos, los camiones representan 5.6% de todos los vehículos y son responsables de 9.5% de las muertes en autopistas, según datos del Departamento de Transporte.

Oficinas de Otto en San Francisco. Foto: Ramin Rahimian – The New York Times.

Añadir la tecnología de la conducción autónoma —al menos en su estado actual— a los autos de pasajeros comunes pudiera hacerlos absurdamente costosos para cualquiera sin el dinero de un magnate de Silicon Valley. Hasta recientemente, el sensor láser usado en el proyecto del auto de Google costaba USD 75 000.

Esos costos están bajando, pero pasará algún tiempo antes de que tengan un precio realista para los consumidores. Pero un gran camión tipo tractor-tráiler nuevo puede costar fácilmente más de USD 150 000, así que el costo añadido de funciones robóticas pudiera tener sentido. Además, pudiera hacer al transporte más eficiente, permitiendo, por ejemplo, que un conductor humano descanse en la cabina dormitorio mientras el camión toma el volante.

Sin embargo, la conducción comercial automatizada es controversial y —potencialmente— eliminaría empleos. Hay más de tres millones de choferes de camiones en Estados Unidos, y alrededor de uno de cada 15 trabajadores en el país está empleado en la industria del transporte.

Hay preocupación de que si el transporte comercial es completamente automatizado, sea económicamente devastador para las localidades pequeñas en Estados Unidos que prosperan ofreciendo servicios a la industria del transporte de larga distancia.

En todo Estados Unidos, los camiones representan 5.6% de todos los vehículos y son responsables de 9.5% de las muertes en autopistas, según datos del Departamento de Transporte.

Los vehículos autónomos se han convertido en los últimos años en uno de los proyectos favoritos de la industria de la tecnología. Uber los ve como una forma de dejar de tratar con sus conductores problemáticos. Tesla, junto con otros fabricantes de autos, ven a la tecnología autónoma como una función de seguridad importante para ayudar a los conductores humanos. Incluso se piensa que Apple está trabajando en algún tipo de tecnología de autos de conducción autónoma.

Eyal Cohen, ingeniero de software de Otto, codifica en la cabina de uno de los camiones de la compañía. / Foto: Ramin Rahimian – The New York Times.

Google, en particular, ha defendido agresivamente y desarrollado la tecnología de vehículos autónomos, y sus coches de conducción autónoma son vistos regularmente en las carreteras del Área de la Bahía.

Desde que los veteranos del auto y los mapas de Google, Anthony Levandowski y Lior Ron fundaron Otto en enero, la compañía se ha ampliado a 41 empleados y ha estado realizando pruebas de conducción en tres camiones Volvo, registrando más de 16,093 kilómetros.

Otto se ha establecido en un desvencijado taller automotriz, cerca de una entrada de la autopista en el barrio de South of Market de San Francisco. Pero la nueva oficina tiene suficiente espacio para albergar los tres camiones Volvo nuevos de la compañía, que han sido equipados con cámaras, radares y sensores láser rotatorios conocidos como Lidar.

Es básicamente el mismo sistema de radares usado en vehículos prototipo que están siendo desarrollados por Google, Nissan, Baidu y otros. Pero Levandowski dijo que los costosos camiones comerciales dieron a sus diseñadores más libertad para añadir sensores de alta calidad.

Otto ofrece su tecnología como un equipo adicional que el dueño de un camión de transporte de larga distancia pudiera comprar o suscribirse. / Foto: Ramin Rahimian – The New York Times.

Otto ofrecerá su tecnología como un equipo adicional que el dueño de un camión de transporte de larga distancia pudiera comprar, o quizá como un servicio al que un operador de transporte pudiera suscribirse.

Los cofundadores declinaron revelar cuánto se ha invertido en la nueva compañía hasta ahora. También dijeron solamente que pretendían «demostrar la viabilidad comercial pronto».

Aun cuando su tecnología progrese, Otto aún enfrenta un laberinto regulatorio y mucha competencia.

Una empresa emergente de Silicon Valley llamada Peloton está enfocándose en los convoyes de camiones por su eficiencia de combustible. El año pasado, Daimler Trucks North America demostró un camión de conducción autónoma en Nevada. Volvo y otros fabricantes de camiones también han tenido demostraciones de conducción autónoma en Europa.

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