Recientemente tuve la oportunidad de ser el presentador principal en el evento mensual llamado First Tuesday promovido por la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín, y para serles sincero, subestimé el poder de convocatoria que podía llegar a tener esos eventos. Lo que esperaba era compartir mis historias con un moderado grupo de personas, pero resultó un lleno total y algo mucho más enriquecedor para mí y al parecer para algunos espectadores. Comento sobre esto, ya que la primer pregunta que hice a la audiencia fue: ¿quiénes son emprendedores o que están en proceso de serlo?… y pude apreciar que más de las tres cuartas partes del auditorio levantaron la mano. Claramente la gran mayoría eran Millennials (generación Y) que llegaban para aprender algo de mis experiencias vividas.

Por: Mauricio Barillas

Aunque no se puede generalizar el comportamiento de los Millennials, sí podemos concluir que tienen al menos cinco características muy peculiares respecto a la forma de trabajar tan diferente a otras generaciones. Primero, buscan sacar la mayor experiencia en el menor tiempo posible y no pasar muchos años en un mismo trabajo; segundo, se estimulan más por un ambiente de trabajo agradable y no solo una remuneración económica; tercero, no pueden ser encajonados en el convencional horario laboral de ocho a cinco de la tarde; cuarto, necesitan tener un sentido de comunidad dentro de sus trabajos y no estar aislados de toda la actividad; pero la última y quizá la más importante es que su fin último laboral es ser sus propios jefes o dicho de una mejor manera, traen en el ADN para ser emprendedores.

Regresando al evento de First Tuesday y luego de exponer mi vida como emprendedor, arquitecto y apasionado hombre de negocios, se me acercaron varias personas y las preguntas que me hacían eran casi siempre las mismas y que ampliaré en este artículo.

¿Necesito saber vender para ser emprendedor?

Claro que sí. La venta es uno de los oficios más importantes de cualquier emprendedor, ya que sin esto no existe la capacidad de comercializar el producto o servicio, por lo tanto, el negocio fracasa. 

Muchos no nacemos con el gusto por las ventas, pero es algo que debemos aprender en el camino. Existen programas o cursos para aprender el oficio de la venta, que pueden asignarse; sin embargo, mi recomendación es lanzarse a las ventas lo más joven posible y educarse según lo necesiten. La mayoría asociamos la imagen de vendedor exitoso con la personalidad extrovertida, pero no siempre es así; existe el vendedor técnico que muchas veces es introvertido y puede vender por la seguridad que transmite sobre el producto o servicio que vende. 

A mi criterio ambas personalidades pueden ser excelentes vendedores, aunque lo más importante es comunicar la pasión por lo que hacen para convencer a los compradores. Algunos expertos dicen que saber vender es todo un arte, y aunque lo están diciendo metafóricamente, si es cierto que son escasos y muy cotizados los buenos vendedores. 

Desde mi punto de vista el emprendedor que vea de menos o poco le interese la labor de venta puede llegar a tener mucha dificultad para tener éxito, ya que rápidamente debe buscar un socio o empleado que cuente con esta habilidad. Un negocio casi puede prescindir de todos los departamentos en un inicio o en época de crisis, excepto del departamento de ventas, ya que sin este no puede haber empresa.

¿Cuál es el mejor momento para lanzarse a ser emprendedor?

¡Nunca! Nunca vamos a creer que tenemos suficiente dinero para iniciar nuestro negocio.

Nunca vamos a estar en la situación perfecta laboral para renunciar y comenzar nuestra propia empresa. Nunca nos vamos a creer que tenemos la suficiente seguridad como para lanzarnos solos. Nunca vamos a estar convencidos que nuestra idea de negocio será totalmente exitosa. Nunca…

Pero debemos entender que eso es precisamente lo que nos hace emprendedores a algunos pocos y no a todos. Porque tenemos que luchar contra nuestra inseguridad y temores por algo que nos apasiona y que creemos nos hará felices. Así que sin duda el mejor día para ser emprendedor es hoy, porque nunca existirá la situación perfecta, ni tendrás el monto de dinero necesario, ni con la clientela esperándonos en fila, ni con el socio idóneo, etc… Entonces solo nos queda actuar y demostrarnos a nosotros mismos que esta es nuestra vida, nuestra pasión y que, si después de luchar por este negocio no resulta próspero, seguiré con otro hasta lograr el éxito que yo visualizo.

¿Cómo se cuál es el negocio que debo emprender?

Debe ser el que incluya la pasión del fundador, sin este motor todo será muy difícil ya que generalmente lo que nos hace actuar ante las adversidades y dificultades es nuestra pasión por lo que hacemos. El dinero nunca puede ser el fin último de un emprendedor, sino debe de ser el resultado de hacer lo que más le apasiona.

En resumen, si tienen esa iniciativa de ser emprendedor les recomiendo hacer un breve plan de negocios, con su respectivo plan de gastos. Con lo poco o mucho que logren tener de tiempo y dinero deben iniciar a operar, no pueden esperar el momento “perfecto” que nunca llegará. Y recuerden que un verdadero espíritu emprendedor siempre estará atento a nueva oportunidad, siempre en búsqueda de nuevos negocios y siempre a la conquista de nuevos mercados.

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