Margot Robbie llegó corriendo hasta el escondido bungaló que estaba rentando en esta localidad. Había regresado de grabar la voz de un dingo, evidencia parlante para la película animada de DreamWorks, y, en una tarde de abril, se esforzaba lo más que podía en levantar la ropa que había sacado de una maleta repleta, la evidencia de que una estancia de una semana en Los Angeles se había prolongado a ser de un mes.

Por: Dave Itzkoff

“Lo siento, es tan frenético”, dijo esta actriz de 25 años, quien nació en Gold Coast, Australia, y vive en Londres, aunque no había visto ninguna de esas ciudades en mucho tiempo.

“Siempre digo: —No, se calmará la próxima semana—”, dijo en un momento más relajado, extendida sobre un sillón de terraza, junto a una almohada descolorida, que decía: “Dios salve a la reina”.

“Y, luego, la siguiente semana termina siendo más loca”.

Robbie estaba en el último trecho del viaje de trotamundos que la ha consumido desde el 2013. Comenzó aproximadamente en el momento en el que el público, en todo el mundo, la descubrió en “The Wolf of Wall Street”, de Martin Scorsese, en su interpretación de la sensata amante convertida en esposa de un corredor de bolsa sin escrúpulos, interpretado por Leonardo DiCaprio.

Después de tres años de un trabajo fílmico incesante, está posicionada para dos de sus papeles más prominentes en el verano, en películas de franquicia cuyo éxito podría transformarla de una aspirante a estrella en alguien que merece serlo.

Primero, se la verá como una Jane autosuficiente y decididamente nada delicada en “The Legend of Tarzan”, una nueva aventura del héroe de la selva que se estrenará el 1 de julio. Después, el 5 de agosto, estelariza “Suicide Squad”, basada en la serie de DC Comics, como Harley Quinn, una psicóloga criminalista, desmoronada emocionalmente, que blande un bate de béisbol con la misma ferocidad con la que marca su acento de Brooklyn.

Estas opciones sonarían al sueño hecho realidad de cualquier actor, pero han provocado que Robbie se pregunte si, -de hecho, son la realización de sus aspiraciones.

Si bien se cuida de no sonar desagradecida, está luchando abiertamente con lo que significa ser tan visible y si esto se parece a lo que ella imaginó estar haciendo en esta etapa de su carrera.

“Siempre es un ajetreo”, dijo. “Pensé que sería una montaña a cuya cima llegas y luego gritas: —¡Wheee! Es tan fácil después de esto—”.

En cambio, Robbie dijo: “Cada vez que me acerco a la cima, pareciera que ¡hay otra montaña! Continúa el ajetreo”.

“El sacrificio que tengo que hacer es esto del desnudo que realmente no quiero hacer, pero pude trabajar con Scorsese, lo que realmente quiero hacer, ¿qué pesa más?”

La tercera de cuatro hermanos criados por una madre soltera, Robbie ha estado casi en movimiento perpetuo desde finales del 2010, cuando terminó su contrato en “Neighbours”, una telenovela australiana en la que interpretó a una mujer bisexual, de espíritu libre, que buscaba a su padre biológico.

En cuestión de días, iba a bordo de un avión a Los Angeles para buscar que la representaran y audiciones para pilotos de la televisión estadounidense. Rápidamente la incluyeron en el reparto de “Pan Am”, un drama de época de ABC.

“Es muchísimo más divertido que la gente describa como ganarse la lotería y la sensación de la noche a la mañana”, dijo. “Pero todo fue muy estratégico: estos son los pasos que se tienen que lograr”.

De hecho, la cancelación de “Pan Am” después de solo 14 episodios fue un receso afortunado que le permitió aceptar papeles en la comedia romántica de Richard Curtis, “About Time” y, luego, en “The Wolf of Wall Street”.

Su formidable interpretación (sin dialecto “Noo Yawk”) en “The Wolf of Wall Street”, se convirtió en su tarjeta de presentación. Sin embargo, también tuvo que aparecer desnuda en varias escenas, incluida una en la que seduce al personaje de DiCaprio vestida solo con medias y tacones altos.

Robbie dijo que batalló con esa provocadora secuencia. Al recordar los pensamientos que tuvo en ese momento, comentó: “El sacrificio que tengo que hacer es que tengo que hacer esta cosa del desnudo que realmente no quiero hacer. Pero pude trabajar con Scorsese, lo que realmente quiero hacer. Está bien, ¿qué pesa más?”.

Aunque el director le dijo que podía hacer la escena en bata o con ropa interior, Robbie dijo que, una vez que le apuesta fuerte a un personaje: “Yo pensaba que no habría forma de que ella hiciera eso. Estaría totalmente desnuda”.

Desde entonces, Robbie ha estelarizado “Suite Francaise” (Adaptada de la ficción de Irène Némirovsky) y la película de suspenso sobre un cómico, artista de la estafa, “Focus” (con Will Smith).

Sin embargo, es “The Wolf of Wall Street” a la que los cineastas siguen regresando y por la cual la incluyen en sus repartos.

Margot Robbie junto a Leonardo DiCaprio y Martin Scorsese durante el rodaje de «The Wolf of Wall Street» (2013). Fotografía: Cortesía - Paramount

Margot Robbie junto a Leonardo DiCaprio y Martin Scorsese durante el rodaje de «The Wolf of Wall Street» (2013). Fotografía: Cortesía – Paramount

David Yates, el director de “The Legend of Tarzan”, dijo que ver a Robbie en esa cinta la hace parecer “glamorosa y excitante”, pero también hizo que se preguntara “si no sería una moda pasajera”.

Conocer a Robbie, dijo Yates, reveló a una mujer que era la correcta para el papel, pero distinta a lo que él esperaba.

“Es muy pragmática”, dijo él. “Es bastante perspicaz. A pesar del hecho de que se ve maravillosamente y es bastante ambiciosa en el buen sentido, tiene los pies puestos en la tierra”.

Encaró un tipo diferente de concurso de resistencia al prepararse para “Suicide Squad”, cuyo reparto también incluye a Smith y a Jared Leto, y en la que Robbie es una facinerosa en un equipo disparejo de villanos convertidos en héroes.

De su primera conversación por Skype con Robbie, el escritor y director de la película, David Ayer (“End of Watch”, “Fury”), dijo: “fue una persona muy analítica y seria”. Añadió: “Pero una vez que se siente cómoda, realmente se abre”.

Como Harley Quinn, Robbie tuvo que poner en exhibición gran parte del cuerpo, una vez más: casi siempre, el personaje usa pantalones muy cortos y, en un tráiler, se la ve poniéndose una camiseta ceñida. Robbie dijo que podía justificar el vestuario: su personaje está “usando unos pantalones muy cortos y ceñidos porque son animados y divertidos”, dijo, no porque “ella quisiera que los tipos le vieran el trasero”.

Sin embargo, agregó: “Como Margot, no, no me gusta usar eso. Estoy comiendo hamburguesas en la comida, y luego vas y haces una escena en la que te mojan con un manguera y quedas empapada con tu camiseta blanca, está tan ajustada y tú te sientes tan cohibida”.

De haber una secuela de “Suicide Squad”, comentó ella, mitad broma y mitad no, “no usaré esos pantalones cortos la próxima vez”.

Sus coestrellas en “Suicide Squad” describieron a Robbie como una intérprete cuya tenacidad se pasa por alto en un vistazo superficial.

“Podrías pensar equivocadamente que es una persona descuidada, pero es muy pero muy seria en cuanto a lo que hace, dijo Jai Courtney, un compañero australiano que interpreta al Capitán Boomerang.

“Ha llevado a cabo su búsqueda tenazmente”, comentó. “Se lo merece. Ha trabajado para ello. Pero tampoco está descansando sobre laureles, ni regalos, ni atributos físicos”.

Al preguntársele si ella sentía que había logrado lo que esperaba cuando llegó por primera vez a Hollywood, Robbie pensó por un momento antes de responder que no. No pudo precisar qué quería entonces, pero describió una ilusión que le había pasado por la mente a últimas fechas.

“Es frecuente que piense: —Debía haber sido doble—”, dijo. “Me encanta hacer escenas de acrobacia y estar en el plató, pero, entonces, no tendrías que ser famosa”.

Pensándolo bien, dijo y añadió: “Realmente, no puedes regresar el reloj”.

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