Mara recibió la noticia a sus 26 años, venía en camino su primer hija. Ella trabajaba junto a su esposo y tuvo que quedarse en reposo total, ya que el parto sería prematuro. Aprovechó ese tiempo para seguir planeando su idea de negocio junto a Ericka, su socia y hermana.

Luego de un tiempo vieron nacer Bunna Café, en el edificio Design Center en la zona 10. Su pequeña tenía tan solo 6 meses, pero esto no la detuvo y así se repartían los turnos para atender su primera cafetería. Actualmente cuentan con 4 puntos de venta y generan 25 empleos directos, de los cuales, la mayoría son mujeres jóvenes con hijos.

¿Qué oportunidades dejó ir por causa de su embarazo?

En el hospital El Pilar ampliaron una fase de maternidad, el encargado de esa área visitó uno de nuestros cafés, le encantó el concepto y nos contactó. Nos pidió que abriéramos un punto allí, sin duda una gran oportunidad que tuvimos que dejar ir, ya que en el mismo mes del parto tendríamos que haber abierto el punto, y consideramos que se nos saldría de las manos.

¿Cómo se ha acoplado a ambos roles, el de emprendedora y mamá?

Cada día ha sido un reto, ya que el rol de mamá es muy exigente, tengo dos hijos pequeños y eso para cualquiera que tiene hijos sabe que es bastante difícil, sin embargo he tratado de darle vuelta a lo negativo y aprovechar cada momento. Por ejemplo en las tardes mi hija asiste a gimnasia, al principio yo lo veía como algo que me quitaba hasta 3 horas, lo solucioné llevando mi computadora y aprovecho ese tiempo en adelantar y solucionar pendientes.

¿Cómo logra dedicarle tiempo a sus hijos entre tantas ocupaciones?

He llegado a la conclusión de que los hijos agradecen más el tiempo de calidad, así que me esfuerzo durante todo el día a aprovechar cada minuto, para que al final del día tenga el tiempo necesario con ellos, y así poder hacer que el tiempo que les dedico sea pleno y ellos lo aprecian. Evito al máximo estar al teléfono y hacer pendientes de la empresa mientras estoy con ellos, de lo contrario me daría lo mismo y me perdería muchas cosas de su crecimiento.

Mis amigos y mis familiares me molestan, me dicen que, “nunca tengo tiempo para nadie, pero siempre tengo tiempo para todos”, y es cierto, siempre estoy ocupada, pero logro hacer tiempo para cada pendiente. Todo es cuestión de actitud, si uno quiere que funcionen las cosas van a funcionar sin excusas. Hay mucha gente que no tiene tiempo para nada, pero es porque no saben manejar su tiempo.

¿Cómo hubiera sido el panorama del negocio si hubiera pospuesto la maternidad?

Lo he pensado en algún momento, y pienso que no me hubiera animado a hacerlo. El negocio y la maternidad me han servido para inspirarme y tomar fuerzas cada día. A mi hija le encanta venir a los cafés, incluso me pide entregar los pedidos y se ha enamorado del negocio a su corta edad, creo que eso es algo que no se lo podría enseñar con palabras ni con libros, más que solo con el ejemplo que le doy cada día, al levantarme de madrugada, al generar 25 empleos para 25 familias. Estoy segura que sin mis hijos no tuviera la misma energía que tengo para manejar el negocio.

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