“Los verdaderos líderes se han formado a través de la experiencia y el auto conocimiento, aprendiendo a tomar decisiones difíciles de forma rápida”.

Aunque ciertos líderes traen talentos especiales como visión, asertividad, entre muchas otras cualidades, también es cierto que las características principales del líder  (llamadas “soft skills”) se desarrollan con el tiempo y la experiencia.

Por: Virgilio Cordón

Los líderes aprenden a trabajar con diferentes tipos de personalidad, así como aprenden a capacitar e inspirar a su gente. Cuando éstas habilidades se vuelven automáticas, los líderes se convierten poderosamente reflexivos en privado, y cuando están al frente del “campo de batalla”, simplemente actúan de forma decisiva y confiada. A continuación, algunas recomendaciones para mejorar nuestro liderazgo:

Reconocimiento: Ésta es una característica que se muestra fácilmente cuando la persona no es sincera.  Nadie recibe suficiente reconocimiento, por lo que los líderes auténticos expresan agradecimiento y dan reconocimiento genuino como un regalo que nunca será suficiente.

Los líderes son los primeros en decir: –tomé una mala decisión, tenemos que cambiarla–.

Deciden:  Las buenas ideas son importantes pero la implementación es todo.  Los líderes evalúan, deciden y actúan de forma rápida, porque eso inspira confianza.  Es por ello que a veces, tomar una mala decisión es mejor que no tomar ninguna.   De los errores siempre se pueden aprender, pero la falta de decisión no.

Son responsables: Los líderes son los primeros en decir: “tomé una mala decisión, tenemos que cambiarla”.  Prefieren desarrollar una cultura en donde los errores son un obstáculo a superar y no oportunidades para acusar a alguien.

Comunican:  En las empresas no falta el qué: qué hacer, qué implementar, que reclamar, etc.  Lo que hace falta es el por qué.   Si le decimos a los colaboradores que hacer… obtendremos su obediencia. Si les decimos el por qué, obtendremos su compromiso.  Los líderes entienden que la comunicación efectiva implica escuchar más y hablar menos. 

Nueva-medida

Virgilio Cordón durante el Training Day GT 2015.

Son ejemplo:  Los colaboradores aprenden más por lo que hacemos que por lo que decimos. Sólo cuando somos congruentes entre lo que decimos y hacemos ganamos la confianza y respeto del equipo.

Dan retroalimentación: Se preocupan por sus colaboradores no sólo como empleados sino como personas y dicen: “Yo sé que puedes hacerlo mejor, voy a ayudarte”.  Tratan naturalmente de cambiar la vida de los demás, aunque sea incómodo… porque se interesan en ellos.

Buscan ayuda: Ya que son seguros de sí mismos, no pretenden saberlo todo y están dispuestos a aprender de los demás.

¡ÉXITOS!

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