Ahorrar no es sencillo. En realidad el primer error que cometemos es pensar en cuáles son nuestros gastos, sin conciencia de cuánto ganamos. Siempre que vemos todos nuestros gastos, parece imposible ahorrar.

Los japoneses han desarrollado una metodología llamada Kakebo. El nombre viene de la palabra Kakeibo que significa libro de cuentas.

El Kakebo fue creado por Hani Motoko, la primera periodista japonesa. Lo ideó en 1904 con el objetivo de ayudar a las mujeres japonesas, quienes tradicionalmente eran las encargadas de llevar las cuentas del hogar. 

¿Cómo funciona?

Al comienzo de cada mes, se escribe en el libro del Kakebo y se planifica lo que se va a gastar, lo que se va a ahorrar y lo que se debe hacer para alcanzar las metas. Luego, al final de cada semana, haces un balance y repasas lo que se ha logrado. 

La meta de ahorro puede ser tan alta como uno considere, pero solo haciendo más eficiente el gasto, al término de tu año terminarías con 30% de tu sueldo ahorrado.

Algo importante es el cambio de enfoque: el problema no es que gastas. El Kakebo propone reformular esa actitud: debemos “gastar bien” para “ahorrar bien” y viceversa.

Es indispensable anotar e incluso guardar los recibos, esto ayuda a que te concentres y cobres conciencia de cómo gastas.

Hay muchas plantillas disponibles en línea.

Crear el habito del ahorro solo es posible si se tiene conciencia de los gastos e ingresos que tenemos. Un inicio sistematizado es una gran ayuda para mantener el ritmo a lo largo del año.

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