Su compromiso con el desarrollo de Guatemala es evidente. apasionado por el emprendimiento, este guatemalteco creó un concepto innovador que ha dado de qué hablar a nivel internacional y ha puesto los ojos del mundo en nuestro país. Con el Campus Tec, Juan Mini demostró que sí es posible desarrollar un proyecto de primer mundo en un país considerado de tercer mundo. El Tec es un proyecto que persigue convertirse en el hub de la tecnología de Latinoaméric, con una fuerte influencia de Silicon Valley en California.

El Campus Tec alberga alrededor de cien empresas enfocadas al desarrollo tecnológico, y no bastándole esto, en el 2016 inauguró la segunda fase del proyecto, un segundo edificio con capacidad para albergar 70 empresas, las cuales van desde ideas de negocios hasta empresas con facturación millonaria.

¿Cómo nace la idea de crear el Silicon Valley Chapin?
Llegué a Silicon Valley en el verano del 89, ya que fui admitido en una maestría de la Universidad de Stanford que queda en el corazón de Silicon Valley —muchos dicen que es parte de su fundación—. Cuando llegué quedé fascinado; entré a un mundo en el que ni siquiera estaba consciente de que existía, y era todo el mundo de emprendimiento y tecnología. Había usado las Apple Computer en la universidad, pero ver salir adelante empresas jóvenes que impactaban al mundo me pareció increíble. Después de llegar a Silicon Valley me quedé por diez años hasta que regresé a Guatemala.

Juan Mini, fundador del Tec. / Foto: Revista Win.

¿Qué es lo que hay en Silicon Valley que ha hecho que las empresas crezcan?
Tuve la suerte de empezar una empresa en Silicon Valley, y de vivir allá muchos años conociendo gente exitosa.  Me di cuenta de ciertos ingredientes que habían que a mi punto de vista pueden ser replicables y, aunque allí se han dado en su magnitud máxima, en otros lados ya se están haciendo presentes, y esos son los elementos que deseamos traer a Guatemala con el Tec.

Los elementos que logré percibir que son clave en Silicon Valley para que los emprendimientos sobresalgan son:

Se necesita una plataforma física, en donde la gente esté desarrollando sus ideas; aunque la tecnología ha avanzado y nos han plantado la idea errónea de que se puede trabajar desde otros países o estar conectado con los demás trabajadores vía web, no funciona mucho en el emprendimiento, ya que la proximidad física es la clave número uno;  por eso hicimos del Tec, un lugar donde todas las empresas de tecnología están físicamente ahí (para tener reuniones, conocer nuevos inversionistas) y eso imita en pequeño —por el momento— lo que pasa en Silicon Valley.

Es necesario que haya talento joven con ideas frescas, tanto talento para emprender como talento científico; programadores, inventores, diseñadores. Y esa unidad de talento en un mismo lugar es necesaria para que estas empresas tengan la mano de obra y capacitación necesaria para desarrollar innovaciones.

También, se necesita una parte educativa con la que cada vez mejoren su talento y que sea muy fácil para ellos capacitarse. Además se necesita un ambiente externo que no inhiba la creatividad; un ambiente externo en las calles, en la cultura y que la gente se motive a ser diferente, ser creativo, a no aceptar la norma.

Eso complementado con una estabilidad económica y política.

¿Qué fue lo que vio en Silicon Valley que lo llevó a replicar ese modelo en nuestro país?
El haber vivido la experiencia e identificar cuáles son las partes del éxito de las startups en Silicon Valley, y venir a Guatemala y darme cuenta que los chapines somos muy emprendedores; que hay mucho talento joven en el país, gente con nuevas ideas y una nueva forma de hacer las cosas. Me di cuenta que si les daba la base y el lugar para que toda esa gente se reuniera, sería exitoso; así fue como decidimos crear una versión pequeña de Silicon Valley. A este proyecto le llamamos el «Silicon Valley con Frijoles».

Cuando regresé a Guatemala en el 2002 hasta el 2006 empecé a conocer emprendedores y a familiarizarme más con el  emprendimiento que, para esa fecha apenas estaba surgiendo en nuestro país. Me di cuenta de las oportunidades y los retos con los que nos enfrentamos, y en el 2007 empecé a formular la idea de crear un lugar en donde estuvieran reunidos todos los emprendedores. Pronto, en el 2009, empezamos a construir la idea y la inauguramos en julio del 2010. Desde esa fecha, el Tec abrió sus puertas a todos los emprendedores que se relacionaran en el ámbito de la tecnología.

¿Cuál es la principal idea y propósito del Tec?
La razón del Tec es que cientos de guatemaltecos realicen sus sueños. Mi éxito es que muchísima gente sea exitosa.

Hemos registrado varios casos de éxito, aunque estamos conscientes de que esto solo es el inicio, aún falta mucho; pero lo que queremos lograr es que gente joven que tenga ideas magníficas las logre, porque ciertamente no es fácil. Si  uno no tiene una estructura que ayude a impulsar sus ideas será demasiado difícil. Lo comprobé justamente cuando estuve en Silicon Valley; estando allí tuve una empresa, y fui «apadrinado» por la universidad en la que saqué la maestría; entré a una incubadora, tenía asesoría legal, habían inversionistas que siempre estaban pendientes de los proyectos que se desarrollaban para invertir en ellos; esto, sumado a todos los compañeros —que también eran emprendedores— que me validaban las ideas, me motivaban o me retaban, o que en algún punto del proyecto llegaban a volverse mis socios… Eso, en una pequeña oficina en cualquier parte de la ciudad de Guatemala, es sumamente difícil de lograr. El ecosistema que forma el Tec le da opción de mentorías a la gente, opción a tener inversionistas, socios, a críticas, nuevas ideas, eventos y varios beneficios más que facilitan el éxito a todo emprendimiento, y justamente esa es la plataforma que ofrece el Tec.

Muy pocas empresas han logrado el éxito sin una plataforma como esta; sin embargo hay docenas de empresas que han sido muy exitosas saliendo de la nada.

¿Cuántos emprendimientos se han formado dentro de las columnas del Tec?
Actualmente se ha formado un aproximado de 100 empresas que han logrado mantenerse. Tan solo en el tiempo que el Tec lleva de funcionar, ha habido muchas empresas que se han formado pero no han logrado mantenerse. Hoy en día, esas 100 empresas guatemaltecas tienen cierto grado de éxito.

¿Qué es lo más difícil para los emprendedores en nuestro país?
En un país pequeño, lejos de todo, aislados o carentes de un ecosistema especial para emprendedores y toda esa plataforma que apoya al emprendimiento, es muy difícil. Muy pocas empresas han logrado el éxito sin una plataforma como esta; sin embargo actualmente hay docenas de empresas que han sido muy exitosas saliendo de la nada.

Muchísimas empresas han venido al Tec, y con el nuevo proyecto del Tec ll lograremos ampliar más esa cantidad de empresas, ya que ese edificio es el triple en tamaño de lo que es el Tec l. Si hasta ahora hemos logrado tener 100 empresas, con los dos edificios podríamos sacar 100 o 200 empresas nuevas al año, y cada una puede llegar a emplear 30 o 50 personas. El Tec l y el Tec ll deberían de tener casi dos mil personas trabajando en los dos edificios, todos innovando en el área de tecnología. Espero que esto cambie la forma en la que se ve el emprendimiento en Guatemala.

¿Todas las empresas que se encuentran en el Tec deben ser de tecnología?
Si alguien no genera tecnología, no la diseña ni la desarrolla, no entra al edificio, es necesario que todos desarrollen tecnología; desde la incubadora, las empresas que tienen una o dos personas, hasta las que ya contratan a 60 personas o más, todas están enfocadas en el área digital y de tecnología.

Juan Mini posa junto a un mural de Steve Jobs. / Fotografía: Revista Win – Tec

¿A qué se debe la selección específica de empresas en el área de tecnología?
Esto se debe al tipo de fuerza que tiene este ecosistema, se trata de unir gente que hace lo mismo  para que se ayuden unos a otros. Si trajéramos a alguien que no tiene nada que ver con tecnología estaría quitándole un espacio a alguien que va a contribuir con el ecosistema; aquí no solo se viene a estar, sino a contribuir al ecosistema en mil maneras, es decir, los que están en las oficinas son los mismos que dan las conferencias; ellos son quienes dan las presentaciones de nuevas tecnologías a toda persona que desee estar presente en la charla.

Para ellos hemos preparado Tec Launches, Demo Days, Hackathons y muchísimos proyectos más que se nutren de toda la gente que forma parte del mismo ecosistema; por ello no queremos quitarle el puesto a alguien que sí pueda producir y compartir su experiencia en todo lo relacionado a la tecnología e innovación para dárselo a una oficina de consultas médicas, por ejemplo, que realmente solo estaría ofreciendo un servicio.

¿Cuáles son los factores del Tec que más se asemejan a lo que realiza Silicon Valley y qué diferencias hay con el mismo?
Actualmente somos una minúscula fracción de lo que es Silicon Valley; somos un edificio que rodeado  de un 4º Norte, que se encuentra lleno de pequeñas empresas que se adhirieron a esta zona a causa del ecosistema de emprendimiento que se ha desarrollado en esta zona gracias al liderazgo del Tec y el ambiente de innovación que hemos estado desarrollando. Y esa es la razón por la que estamos en 4º Norte, ya que este lugar tiene una cultura inherente que deja que la gente crezca como quiera crecer, en esta área cualquiera es bienvenido y apreciado por toda la comunidad, no hay segmentos o estratos sociales; es toda una meritocracia, y eso es esencial para el éxito de este proyecto. Es necesario estar en un lugar como este para lograr lo que hizo Silicon Valley.

Nuestras diferencias con Silicon Valley son muy grandes, ellos están sumamente desarrollados; acá el segmento de inversión es algo que apenas está naciendo en los últimos dos años, mientras que en Silicon Valley hay empresas con billones de dólares que están dispuestas a invertir en alguno de los proyectos.

Silicon Valley por la cultura gringa es un modelo más «desparramado», mientras que nosotros estamos haciendo algo más urbano, dado a la realidad de la ciudad de Guatemala; por ello hemos hecho los edificios. Pero, el nuevo Silicon Valley que se está desarrollando en el sur de San Francisco es más parecido al Tec, que a lo que era el viejo Silicon Valley, y es ahí donde me doy cuenta que vamos por el camino correcto.

Espero que esto cambie la forma en la que se ve el emprendimiento en Guatemala. Mi éxito es que muchísima gente sea exitosa.

¿El diseño del edificio tiene algún propósito en específico?
Este es un edificio de áreas abiertas con cielos altos; el Tec l tiene más de 4 mts de altura en cada piso, y el Tec ll 4 más. Son espacios abiertos y se recomienda que no los dividan, sino que sean semi divididos. Son edificios verdes, tienen grandes ventanas, las cuales todas se abren y tiene ventilación cruzada para evitar usar aire acondicionado, a menos que sea alguna oficina de reunión. El Tec l cuenta con un jardín en la azotea, lo cual hace que sea un edificio menos caliente y más verde. Usamos el agua de la lluvia para volver a utilizarla en los suelos y muchos otros factores que lo hacen un edificio «verde», pero lo principal es que tiene ambientes muy dados a la innovación.

De Silicon Valley han salido empresas que actualmente facturan millones de dólares y son consideradas las mejores del mundo. ¿Hay algún caso de algún emprendimiento grande que haya salido del Tec?
Hay un emprendimiento que ya se toma como un caso de éxito, es BlueKait, una empresa fundada por Kyle Pasarelli, un joven que venía en sandalias y jeans a la incubadora del Tec, estuvo allí durante un año, empezó a crecer y a tener sus oficinas dentro y fuera del Tec, y hace un par de años vendió su negocio a una gran empresa estadounidense llamada Xoom por USD 15 millones. Posteriormente Xoom la compró PayPal y ahora están establecidos a tan solo una cuadra del Tec. Es decir, una «semilla» del Tec cayó en PayPal, y actualmente tiene 300 programadores aproximadamente, lo cual es increíble, porque ya se están empezando a dar grandes casos de éxito en el país.

¿Cuál es la forma en la que se desarrollan las ideas de los emprendedores dentro del Tec?
Un emprendedor llega a la «incubadora» que es lo que llamamos en coworking, que es el lugar donde desarrollan sus ideas y posiblemente allí encuentran aliados que pueden convertirse en sus socios, su primer financiamiento o desarrollan su primer producto; luego fundan la empresa y se trasladan a oficinas ahí en el coworking, que llamamos «aceleración del proyecto», en donde pagan mensualidad por una silla, y luego ya pueden trasladarse a oficinas de 5, 10, 15, 20 mts. Después van pasando a los diferentes niveles, donde hay oficinas de 30 hasta 700 mts. Así es como van creciendo dentro del Tec, y van siendo complementados con eventos e inversionistas que vienen a evaluar las ideas, conferencias y alianzas, y así empiezan a formar parte de este ecosistema mientras van creciendo.

¿Para cualquier persona que quiera emprender en el campo de la tecnología y quiere hacerlo en el Tec, los precios son accesibles?
Los precios que manejamos son inferiores a los de zona 10. Queremos tener un precio accesible para que pueda venir cualquier persona que quiera ser parte de este ecosistema y que el precio no sea un factor por el cual no se vengan al Tec. Podríamos alquilar a precios más altos, pero hay mucho talento que no vendría.

Después del Tec I y II, ¿qué sigue para el Tec?
Viene el Tec lll, vamos a empezar con la construcción del parqueo el año entrante. También viene una nueva fase, que es el Tec regional; aún no estamos seguros de que sea la forma correcta, pero queremos tener tipo franquicias, para que en Centroamérica y en la región hayan «Tecs satélites» más pequeños que le den la oportunidad a los emprendedores de abrirse con mayor facilidad a la región para acceder a otros mercados, y a esos países que no tienen nada similar al Tec, que les dé acceso a un nuevo mundo que no conocen.

¿Qué consejo daría a los emprendedores para que desarrollen sus ideas aun con la falta de apoyo que hay en el país?
Yo les diría que se lancen, y que hagan desde ya todo lo que tengan que hacer para lograrlo. Cuando alguien ya ha dado el paso se siente satisfecho, pero el problema es animarnos a darlo. Si aún están en un trabajo, que empiecen a desarrollar la idea, hasta que llegue el momento en el que tengan que lanzarse de lleno a trabajar en ella, para que se convierta en un negocio exitoso.

Guatemala es un país con un talento  increíble y quiero que de ahora en adelante Guatemala mire el vaso medio lleno, que veamos al país con un futuro positivo; que nosotros hagamos el futuro de Guatemala y que nos olvidemos del pasado. Nosotros mismos somos los que hacemos nuestro futuro o lo impedimos.

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