José Magaña se desempeñaba como gerente en una multinacional, y fue en un viaje de negocios en febrero de 2017 donde conoció a Alejandro, quien le contó acerca del proyecto que tenía en mente, y que ya veía las luces en El Salvador. Se trataba de Hugo App, un negocio de entrega a domicilio a través de drivers —motoristas—. José vio una oportunidad de negocio y una forma de impactar al país generando plazas de trabajo, y lograr empezar un proyecto que le generara satisfacción personal. 

A finales del año 2017 José ya estaba empezando a formar las bases operativas en Guatemala, y empezó a abrir brecha a la primera plataforma de delivery en el país. 

¿Cómo fue el estartazo de Hugo en Guatemala?

Fue una experiencia bastante intensa, ya que nos tocó romper piedra en la mayoría de los casos; al principio con las activaciones de los restaurantes, ya que muchos de los cuales se enfocaban a dar una experiencia al cliente en restaurante, mas no así en el delivery, por ello tuvimos que producir y digitalizar cada menú, foto, precio, cada detalle… 

El primer mes estuvimos solo dos personas trabajando de lunes a domingo, luego empezaron a unirse algunas personas más al equipo. 

Cuando empezamos a operar, teníamos un promedio de 50 órdenes al día; eso era más de lo que podíamos atender, sin embargo hoy en día rebasamos las treinta mil entregas en tres meses.

José Magaña en sus oficina en el Campus Tec. / Fotografía: Revista Win — Elder Canahui

¿Cómo fue la aceptación de la app por parte del mercado guatemalteco?

Hasta el día de hoy (agosto 2018) contamos con más de sesenta mil usuarios. Creo que de alguna manera supera toda expectativa. Algo curioso que me pasó fue que mis metas a largo plazo se convertían en metas a corto plazo; por ejemplo un mediano plazo para mí ahora son 2 meses, mientras que al principio el mediano plazo eran dos años, eso habla muy bien del recibimiento de la plataforma por parte del mercado guatemalteco.

¿De qué manera impacta Hugo App?

Siempre estamos buscando mejorar la experiencia de los “drivers”. Un ejemplo claro de esto es que una compañía cementera se encargó de capacitar a los drivers de cómo se debe manejar a la par de los camiones de cemento; Castrol también dio una capacitación para que ellos mismos pudieran hacer correctamente el servicio a las motocicletas; incluso estamos planeando darles cursos de inglés. Todo esto es algo que agrega valor, y de alguna manera impacta positivamente a la comunidad y al país.

En este año de inicio de la startup ¿qué lecciones has aprendido?

Yo siempre me desarrollé en el área comercial, y enfrentarme a resolver asuntos legales, financieros, y todo lo que conlleva iniciar un negocio de este tipo, me obligó a aprender y adaptarme. También llegar a un público millennial —que es nuestro nicho más grueso—, es totalmente diferente a los grupos con quienes había trabajado anteriormente, así que tuve que adaptarme a todo eso en poco tiempo. Sin embargo creo que de las cosas más importantes es valorar a tu equipo; uno se cree todólogo, y lo quiere hacer todo y tener control de todo, pero no se puede. Así que he aprendido a depositar confianza en mi equipo.

Hay tantas cosas que he descubierto, una de ellas es que todos los días me despierto motivado. Una de las primeras cosas que hago es ver mi calendario, y ver que está lleno desde las 8 de la mañana hasta las 9 de la noche, eso me hace sentir motivado y me da un impulso para levantarme de la cama.

¿Cuál consideras que es tu habilidad más prominente como emprendedor?

Desde los 16 años he desarrollado la habilidad para vender, tuve varios trabajos y prácticamente todos eran en el área de ventas, vendí pérgolas, colchones de cama, incluso comida para perro; creo que todos esos años fueron de formación, ya que ahora que estoy al frente de un negocio esa habilidad es fundamental en mi desempeño. Aparte que me considero una persona con visión, y eso es algo que me apasiona mucho con Hugo, ya que aquí no tengo un panorama de hasta dónde puedo llegar, así que tengo todo un camino por delante.

Si querés lanzarte a empezar un proyecto de emprendimiento, tenés que saber que te va exigir dar el 150%, que vas a dormir solo 3 horas al día, que te va a tocar resolver absolutamente todos los problemas, etc. En los trabajos anteriores que tuve, yo tenía un horario de 8 a 5, y la mayoría de días yo me sentía orgulloso porque daba “la milla extra” porque me iba a las 6:30 de la tarde; llevo alrededor de un año de haber empezado el proyecto y todavía me toca trabajar hasta 10 u 11 de la noche, incluso los fines de semanas, para un emprendedor no existe un horario. Claro que ya tenemos un equipo formado, pero siempre la empresa te demanda estar de alguna manera involucrado en todo.

¿Qué le dirías a aquellos soñadores que llevan años esperando una “idea millonaria”?

Creo que muchos se pasan la vida esperando esa idea. Yo tuve la oportunidad de unirme a alguien que ya tenía la idea, incluso ya la tenía encaminada. Cuando Alejandro, el creador de Hugo me contó acerca del proyecto, no lo dudé y me lancé al agua y aquí estamos haciendo historia.

“Es cuestión de tener el deseo y lanzarse, sea tuya o no la idea”. 
—José Magaña, CEO Hugo App Guatemala

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