En los últimos años ha sido presidente ejecutivo de Alcsa, una mega empresa del sector agroindustrial. Hoy José Antonio Corrales comparte estos tips para emprendedores.

Por: Redacción Revisa Win

Tomar riesgos. Lo emprendimientos que llegan a tener éxito a largo plazo, son aquellos en los cuales hubo un emprendedor que tomó riesgos, sin embargo no se deben tomar riesgos alocados o a la carrera, los riesgos deben ser continuos y mesurados.

Mi papá me decía: si vas a subir una escalera brincando cinco escalones de un solo, te podés caer para atrás y te podés matar, pero si vas subiendo uno por uno vas a llegar allá arriba.

No poner en riesgo todo el capital. A mi padre le aprendí tantas cosas, recuerdo que siempre me decía: “Nunca vayás a cometer la tontería de hacer una inversión en la que metás el todo por el todo, porque si te va mal ponés en riesgo todo lo que ya construiste”, hay que saber invertir, saber “apostar”, los negocios son inciertos e inestables, por ello hay que ser prudentes a la hora de invertir nuestro capital.

Dirección establecida. El mundo de los negocios está en constante cambio, casi que de la noche a la mañana hay cambios tan sorprendetes. Hoy estamos con un aplicación y mañana ya estamos en otra; por ello debemos ir acoplándonos a esos cambios para que no nos rebasen, y lo más importante, debemos darle sentido a los cambios que sufre nuestro giro de negocio.

Innovar. Cuando hablamos de innovación siempre se nos viene a la mente una idea tecnológica o una aplicación; debemos quitarnos el estigma de que para innovar hay que hacer algo que mueva las bases totales del mercado; es fabuloso si lo podemos lograr, pero no te podés paralizar esperando hacer ese «gran invento». Innovar es mejorar el servico, las líneas de producción, los sistemas, etc.  Hay que innovar pero siempre con una dirección establecida.

No enamorarse de una idea. Siempre debemos estar innovando y produciendo ideas, sin embargo donde fallan muchos emprendedores y empresarios es cuando se enamoran de una idea, pensando que esa idea va a cambiar el mundo y que si la dejamos ir, alguien más se hará millonario con ella.

Muchas veces eso detiene el progreso de una startup. Como hombres de negocios debemos tener la frialdad de no enamorarse de algo y retenerlo más del tiempo que se debería.

No descuidarse. Cuando uno se encuentra en una posición de éxito, y la empresa ya empieza a caminar sola hasta cierto punto, no hay que bajar la guardia. Debemos seguir creciendo, invirtiéndole nuestro tiempo y esfuerzo, hasta ser fuertes y consolidarnos en el mercado.

Si tu empresa ya está generando utilidades, no pienses que ya llegaste, la competencia te puede alcanzar. Hay que tener constante inversión, constante innovación y enfoque en el negocio.

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