Los equipos pequeños no son un problema. Los recursos siempre serán limitados y escasos sin importar el tamaño de la organización (o por lo menos esa debería ser la mentalidad de todo buen administrador), por lo que se debe tener una mentalidad ágil y bien entrenada.

Todos los emprendedores parecen compartir el mismo espíritu: hacer más con menos, trabajar mucho y enfocarse. No obstante, la mayoría de los emprendimientos fracasa y por eso se requieren más que solo motivación para levantar vuelo. Se necesita de invertir en infraestructura y sistemas flexibles que permitan a los equipos moverse rápido y responder a lo que sea. 

Aquí hay cinco claves para logarlo con un equipo reducido.

1. Establecer expectativas

Cuando se construye un equipo, es importante que los empleados comprendan que el trabajo requerirá que se aventuren a realizar tareas y proyectos fuera de su área de experiencia. Los equipos más prósperos siempre están alineados en una misión más grande y tienen un claro entendimiento de cómo las responsabilidades adicionales a lo que comúnmente seria su puesto están vinculadas al éxito.

2. Aprender de los demás

Es muy recomendable encontrar a alguien que haya recorrido un camino similar al que le espera al equipo. Encontrar retroalimentación de un problema y pedir consejo es muy valioso. Mientras más específico el problema, se puede pedir por una respuesta más precisa.

3. Asignar gerentes de proyecto

Todos los aspectos del negocio deben tener un “encargado”: alguien que se asegure que todas las piezas estén en su lugar. Se debe nombra un encargado de servicio al cliente, de funciones internas, y cada uno mantiene una visión macro de las responsabilidades. Apóyate en aplicaciones como Slack para crear una capa adicional de visibilidad para que todos se mantengan coordinados.

4. Registros semanales

Cada equipo puede desarrollar su propio proceso según convenga, no obstante, es importante establecer reuniones periódicas de seguimiento. La fórmula de dos días suele dar buenos resultados: el lunes se establecen los objetivos semanales de todos los miembros del equipo en una reunión corta de 20 a 30 minutos y el viernes se discuten los resultados de todos los equipos y se busca una solución si no se alcanzaron los objetivos.

5. Registros diarios

Tener demasiadas reuniones es un problema, pero si se sostienen registros diarios muy breves no se sienten como reuniones.

En cambio, son conversaciones rápidas que tienen más que ver con el apoyo y la atención que las soluciones tácticas. Cuando las cosas se mueven rápido, es importante asegurarse de que su equipo esté bien y sepa que están respaldados.

Un equipo multitarea requiere transparencia, planificación y sistemas de respaldo. A corto plazo, mejorará la función de su negocio. A largo plazo, ayudará a identificar dónde necesita más apoyo a medida que continúa creciendo.

*Con información de Entrepreneur

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