Definitivamente, al hablar de emprendedores y grandes mentes ingeniosas, no podemos dejar a un lado a Elon Musk. Hablar de él, es sinónimo de carros eléctricos, aventuras espaciales y hasta videojuegos. 

Musk, es el emprendedor sudafricano que llegó a Estados Unidos a fundar Tesla, pero antes de ello, su creatividad e inquietud lo llevaron a desarrollar un videojuego llamado “Blastar” cuando tan solo tenía 12 años. Desde entonces, el espíritu emprendedor ya era parte de su personalidad; siendo tan pequeño, logró publicar su videojuego gracias a que tuvo la agudeza de venderlo a una revista sudafricana por USD 500. Podemos deducir que allí empieza su travesía como entrepreneur y muy contrario a lo que cualquier niño de su edad compraría con USD 500, Musk decidió hacerse de un nuevo computador, y varios comics, de los cuales seguramente ganó inspiración para crear Space X.

Elon Musk, un hombre con varios detractores y muchos seguidores, actualmente es una de las personas más adineradas del mundo, sin embargo, la vida que tiene ahora no es la misma que tuvo cuando apenas era un niño. Como ya lo mencionamos, Blastar fue el videojuego que lo llevó a ser “conocido”, no fue el único videojuego que creó, pero fue su invención más conocida en ese momento. No era un niño muy social, ni popular y eso lo hizo propenso a sufrir acoso escolar, pero ni siquiera eso lo detuvo para convertirse en quien conocemos ahora. Su sueño siempre fue viajar a Estados Unidos y, al parecer, huir del servicio militar que se vivía en épocas del apartheid sudafricano, parecía ser la excusa perfecta para dejar su país natal. Así, llegó a Canadá, buscando a algunos familiares que residían en aquel país, sin embargo, no pudo encontrarlos y tuvo que vivir en un albergue juvenil del cual posteriormente se retiraría para reencontrarse con su familia. 

Su objetivo aún no estaba del todo cumplido, había logrado escapar de la milicia y llegar a Canadá, pero su meta principal era Estados Unidos. Para lograrlo, trabajó en varios graneros, limpió calderas, fue obrero en huertas canadienses y todo lo que fuese necesario para reunir el suficiente dinero que le permitiera cumplir su sueño. 

Musk sabía que tenía que buscar otras opciones que le permitieran cumplir más rápido su sueño, sus antecedentes como estudiante “nerd” podría ser el camino que definitivamente lo llevaría al país estadounidense. Y efectivamente, Musk obtuvo una beca para estudiar en Pensilvania, logrando ahora sí, la primera meta que marcaría su camino como emprendedor. 

Falcon 9 vertical en la plataforma en Vandenberg. Fotografía: Revista Win — Cortesía

Un inicio diferencial

Aunque su historia como emprendedor había comenzado con los videojuegos, no estaba del todo escrita y solamente se trataba de la primera línea que contaría la gran historia (aun no conclusa) de uno de los emprendedores más innovadores de la actualidad. Musk se caracteriza por cambiar su entorno, por afectar y “corregir” todo lo que a su entendimiento podía ser mejor de lo que ya era. Es entonces, cuando junto a su hermano fundaron Zip2, una compañía enfocada a la ubicación, mapas y georreferencia a través del alojamiento y mantenimiento de sitios web dedicados a empresas y medios de comunicación.

Como todo emprendedor –o al menos la mayoría de ellos– Elon inició su primera empresa formal, con muy poco capital; apenas había terminado la universidad y sus fondos no eran suficientes como para crear un negocio sin que tuviese que hacer algún tipo de sacrificios, por lo que él y su hermano tuvieron que vivir durante algún tiempo en la pequeña oficina que funcionaba como el centro de operaciones de Zip2. 

Hoy en día vemos cómo la georreferencia se ha convertido en algo común y hasta indispensable, pero en aquella época, quien decidía aventurarse en ese campo, pero sobretodo sabía exactamente cómo hacerlo, tendría éxito. Elon fue el fundador de uno de los primeros servicios de direcciones y mapas en internet, trabajó día y noche para hacer de este un sistema altamente funcional. No había tiempo para equivocase, y fue tan efectivo, que este servicio ayudó a medios como el New York Times y Hearst a tener presencia en línea, además de cerca de 200 empresas más. Apenas cuatro años después de fundar su primer gran idea, Compaq decide comprarla por más de USD 300 millones, y con tan solo 27 años, logró convertirse en un joven millonario. 

Reafirmado su ingenio para las ideas… y los negocios.

Aunque para cualquier persona tener varios millones en su cuenta hubiese sido suficiente, no fue así para Musk, él no buscaba solo ser exitoso, quería hacer de los procesos algo más fácil y sencillo, algo que cambiase la manera convencional y tediosa de hacer las cosas. Es entonces (1999), cuando decide cofundar X.com, una empresa en la que se dedicaba a brindar servicios de pago y financieros por medio de correo electrónico. Tras fundar X.com logró conseguir que las transacciones que se realizaban a través de correo electrónico fuesen altamente seguras evitando alguna complicación con los usuarios al realizar alguna acción financiera.

Aunque había creado una nueva forma de pago y transacciones por correo electrónico, Musk sabía que no sería suficiente para impactar como lo había hecho anteriormente, y esta vez debía ser mucho mejor; debía superarse a sí mismo. Elon quería dejar su huella en la tecnología, así que decidió aliarse a Confinity, otra compañía que prestaba servicios similares a los de X.com, con la diferencia de que ellos permitían que las transferencias de dinero pudiesen efectuarse por medio de dispositivos Palm Pilot gracias al infrarrojo que estos aparatos poseían, a este sistema Confinity lo llamaba PayPal. Ambas empresas se fusionaron, y aunque al inicio acordaron que la empresa tomaría el nombre X.com, en 2001 decidieron que PayPal sería su nombre legal y Musk, el CEO de la compañía. 

El éxito de PayPal fue inminente, en su primer mes ya acumulaban más de 100 000 clientes, fue un sistema que revolucionó las transacciones financieras por internet, varios bancos y los emergentes comercios electrónicos comenzaron a adquirir esta modalidad, convirtiéndolo en el principal sistema de pago por Internet del mundo.

Una idea tan exitosa como esta no podía pasar desapercibida, es en 2002 cuando eBay adquiere PayPal por USD 1500 millones, de lo cual, Musk obtuvo USD 150 millones gracias a que era el socio mayoritario con un 11.7% de la compañía. ¿Los demás socios? Se aventuraron a fundar sus propias compañías, entre ellas: LinkedIn, Youtube, y otras más.

¿Su límite? El universo

Sus empresas y negocios ya habían hecho a Musk un hombre exitoso, pero literalmente, lo mejor estaba por llegar. Sus siguientes ideas serían un tanto dudosas para el tiempo en el que las planteaba, su siguiente objetivo era lograr que las personas pudiesen vivir en otros planetas, concretamente, colonizar Marte. 

Siempre tuvo una inquietud por el universo, los cohetes espaciales; sabía que tarde o temprano podría dedicarse a ello, y el momento había llegado. En 2002, después de vender PayPal, Musk empezó a estudiar todos los requerimientos para enviar un cohete a Marte, incluso, viajó a Rusia para comprar cohetes intercontinentales que tenían un valor de más de USD 50 millones, para una sola misión –tomando en cuenta que cada lanzamiento requería al menos dos misiones–  y, al no poder adquirirlos en aquel país, la solución de Musk fue muy simple, fundar una compañía propia en la que pudiera diseñar, fabricar y lanzar sus propios cohetes espaciales, bautizándola como SpaceX (al inicio, la empresa se llamó Space Explorations Technology). El principal objetivo de la nueva empresa de Elon, era crear cohetes espaciales reutilizables para que los costos de lanzamientos pudieran reducirse hasta tres veces del costo normal. El principal valor de SpaceX es que, hasta el momento, es la única empresa privada en su tipo capaz de devolver una nave espacial de órbita a la tierra para poder reutilizarla. 

La empresa actualmente colabora para la NASA realizando trajes para las personas que van a las misiones –sí, hasta de eso se encargan–, además está integrada en el departamento de defensa estadounidense y el gobierno español, esto sin mencionar que trabaja en la idea de crear transporte tipo taxi en la Estación Espacial Internacional para que cualquiera que así lo desee, pueda ir y regresar del espacio cuando quiera. SpaceX es uno de los proveedores de servicios de lanzamientos de más rápido crecimiento a nivel mundial, lo que ha representado para la compañía más de 100 misiones a su cargo, equivalentes a más de USD 12 000 millones solo en contratos. 

Aunque Elon al inicio de SpaceX en muchas ocasiones dijo –hasta el punto de casi prometer– que con este proyecto llegaría a Marte en 2018; ahora, teniendo mayor conocimiento de esto Elon ha hecho y rehecho planes que le permitan llevar a personas a Marte a dar un paseo por la módica cantidad de USD 200 000, todo esto para el 2022, teniendo en mente lograr para ese mismo año colonizar Marte. Y, aunque muchos creen que es un capricho o idea loca del magnate, su equipo ya hasta ha diseñado vehículos y naves –BFS y BFR–  especiales para que puedan funcionar a la “perfección” en aquel planeta. 

Las ideas de Musk no son tan locas como creemos y con cada acción resultan ser más reales de lo que los escépticos podrían llegar a esperar, sino, solo hace falta echar un vistazo a febrero de este año con el Falcon Heavy, el lanzamiento que marcó un antes y un después en las misiones de cohetes. Con esta misión Musk se encargó de enviar al espacio un vehículo Tesla descapotable junto a Starman, el maniquí astronauta que simuló al piloto de dicho lanzamiento.

La misión del Falcon Heavy se convirtió en un hecho histórico, además de ser el hasta ahora, el primer lanzador con más peso en llegar al espacio y regresar en buenas condiciones para ser reutilizable. Pero todo esto simplemente se trató de una prueba para demostrar que el Falcon Heavy está preparado para cumplir misiones más importantes, aproximándose más al objetivo de, ofrecer misiones tripuladas a Marte y a la Luna, en otras palabras, hacer de estos, unos verdaderos sitios turísticos.

Dejando el futuro en el pasado

SpaceX es la compañía con la que cualquier persona soñaría, pero definitivamente no es suficiente para Elon, en el 2003 junto a otros socios crea su invención más conocida y admirada, Tesla Motors. 

Esta idea surge con la intención de apresurar lo que los vehículos podrían ser en un futuro; Elon junto a sus socios se encargaron de acelerar ese futuro convirtiéndolo en algo real, sumamente beneficioso y atractivo para cualquier amante de los vehículos. 

Tesla ha hecho real la conducción eléctrica y autónoma; la meta de Musk no era crear una empresa más de vehículos, sino fabricar autos totalmente eléctricos y altamente inteligentes. Con este proyecto Musk ha logrado construir no solamente vehículos eléctricos, sino productos de almacenamiento y generación de energía limpia que pueden ampliarse de manera ilimitada. 

Para Elon, Tesla es la manera más eficiente de avanzar hacia el futuro y dejar de depender de los combustibles fósiles. El primer vehículo fabricado por Tesla se presentó en 2008, se trataba del Roadster, auto que comprendía tecnología de punta en sus baterías y su sistema de propulsión eléctrico. Desde entonces, y gracias a su éxito, Tesla se aventuró a crear el primer sedán de lujo totalmente eléctrico del mundo, el Model S.

Este modelo fue la punta detonante de lo que ahora conocemos como el gran avance automotriz, las compañías de vehículos más establecidas en el mercado sintieron que la competencia era verdadera, y empezaron a diversificarse para tratar de contrarrestar el poder y éxito que se le avecinaba a Tesla, ya que lo que ofrecía parecía irreal en ese tiempo; una autonomía mejor que la de cualquier otro carro similar, actualizaciones inalámbricas de software, y lo mejor de todo, una aceleración récord de 0 a 60 mph (96.5 km/h) en 2.28 segundos. 

Pero eso no sería todo para Tesla, en 2015 ampliaron su línea de vehículos, integrando así el Model X, el SUV más seguro y veloz que reúne mayor versatilidad; en 2016 llegó el Model 3, un vehículo eléctrico más barato que se produjo de manera masiva gracias a su éxito en demanda. 

Con todo ello, Musk hizo de Tesla una compañía dependiente de sí misma; reinventó el servicio de reparación de automóviles con el Servicio Automotriz Avanzado, incorporando cerca de 500 furgones que brindan servicio móvil para que los conductores no tengan que llegar a un taller, sin mencionar que cuenta con más de 250 centros de servicio en todo el mundo. Y no conforme con los vehículos autónomos, Musk y su equipo se propusieron crear camiones eléctricos, algo que, por si les quedaba duda, también lograron crear con el Tesla Semi. En alguna ocasión Musk también mencionó la idea de hacer lo mismo con aviones, y, aunque solo fue una mención, ya nos ha quedado claro que Musk cumple todo lo que se imagina.

Un vistazo de las oficinas de Hyperloop en el Innovation Campus en Los Angeles. Fotografía: Revista Win — Cortesía

Una avalancha de ideas

Para Elon, tener una idea desemboca en otra y otra y… hasta que la vuelve realidad. Su ingenio parece no tener límites, así lo ha demostrado con otras de sus varias propuestas: 

Hyperloop, es lo que muchos han comentado que podría ser la idea más loca que se le ha ocurrido al sudafricano, ya que Hyperloop es una subsidiaria de SpaceX pero terrestre; esto consiste en una especie de cápsulas que se movilizan dentro de un tubo, brindado soluciones de transporte de pasajeros y mercancías a alta, muy a alta velocidad. Este proyecto ha quedado a disposición de varias universidades y estudiantes de las mismas para que realicen todas las pruebas y estudios pertinentes para que esto se convierta en una realidad. 

The Boring Company es la solución al tráfico del que todos soñamos librarnos alguna vez, o al menos así lo ha mencionado Musk. Esto consiste en crear una red de túneles que permitan a los conductores movilizarse rápidamente, convirtiendo un viaje de una hora en viajes de cinco minutos, algo realmente soñado. Si bien es cierto que aún no es una realidad, Godot, la tuneladora de la compañía –porque también cuentan con una– ha empezado a trabajar los primeros túneles en los Ángeles.

Energía renovable, es evidente que los esfuerzos de Musk por promover el uso de energías limpias y renovables va mucho más allá de crear vehículos eléctricos. La energía solar ha sido aprovechada por Elon para crear Gigafactory, una fábrica enorme de baterías que ayudará a abastecer las necesidades energéticas de Tesla. De este proyecto es socio e inversionista Panasonic y planean su funcionamiento para el 2020, aunque una parte de la fábrica de Tesla y la propia casa de Musk ya cuentan con energía limpia gracias a este proyecto. Todo el abastecimiento de Gygafactory proviene de la energía limpia que esta misma recolecta gracias a sus paneles solares.

Además, ha introducido productos de alto almacenamiento de energía doméstica, como lo es Powerwall y Powerpack, una batería de escala industrial. Para ganar liderazgo en esto, en 2016 Tesla adquirió SolarCity, quien fuese el principal proveedor de sistemas de energía solar en Estado Unidos y posteriormente creó Solar Roof, un producto generador de energía.

Neuralink, ante el pleno apogeo de la Inteligencia Artificial, Musk no podía quedarse a un lado y ver cómo todos los demás aprovechaban el uso de esta, así que él creo Neuralink, una interfaz que podría permitir la conexión entre el cerebro y las computadoras a través de la Inteligencia Artificial, esto con el fin de que nuestro cerebro pueda estar “actualizado” al mismo nivel que las máquinas y no llegue el día en que superen a los humanos. Este proyecto se encuentra en fase de desarrollo y se han invertido millones de dólares para que se haga realidad. Asimismo, ha creado OpenAI, una compañía de investigación sin fines de lucro que trabaja para construir una IA segura que garantice su distribución equitativa en todo el mundo.

Si seguimos mencionando todas las ideas de Musk no acabaríamos ni tendríamos más espacio para hacerlo; él mismo es una fuente productora de ideas, una más loca y descabellada que la anterior, pero queda claro que ninguna la cree imposible; es más, mientras más irreal parezca más acorde es a sus objetivos; crear robots era otra de sus metas, pero para ello ya dedicaremos otro espacio en el que podamos acumular la infinidad de ideas que seguro, se le seguirán ocurriendo.

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