El emprendimiento existe en toda sociedad y este cobra vida en la persona, el emprendedor.

El emprendedor se encuentra en el centro del proceso de mercado, en el centro de las acciones que pasan en toda sociedad, comunidad o grupo de personas. Si la persona no eligiera actuar y emprender, no pasaría nada, solo sucederían aquellos movimientos de la naturaleza, y los seres humanos tendríamos que adecuarnos a las consecuencias.

El emprendedor es el motor del crecimiento y desarrollo en una sociedad. Es por eso que si buscamos que nuestra economía crezca, necesitamos más emprendedores para desarrollarnos y tener mejores oportunidades para el futuro. Además, necesitamos que muchas personas tengan mentalidad de emprendedor, que es una mentalidad que no ve límites, que quiere, que intenta, que actúa, que busca siempre mejorar; que se fija en los demás pues es a los demás a quienes sirve, y que tiene la energía de intentarlo muchas veces y de lo que aprende ajusta lo que hace a futuro.

En los estudios económicos tradicionales sobre emprendimiento, típicamente se miden tres variables para identificar el impacto de un emprendedor. Estas variables responden a estas preguntas:

¿Cuántos empleos nuevos crea ese emprendedor?
 ¿Cuántos impuestos paga?
 ¿Cuánto contribuye con el Producto Interno Bruto (PIB) del país?

Si dichas variables fueran utilizadas para medir el impacto de los emprendedores en Guatemala, se concluiría que el emprendimiento tiene un impacto moderado, ya que según los datos del Monitor Global de Emprendimiento —GEM, por sus siglas en inglés— de Guatemala, el cual es ejecutado por el Centro de Emprendimiento Kirzner de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Francisco Marroquín, los emprendedores inician sus negocios con una inversión inicial promedio de Q7500, generan en promedio 1.4 puestos de trabajo y únicamente 1 de cada 4 negocios se encuentra registrado ante la SAT.

Sin duda, son interesantes las variables anteriormente descritas para dimensionar el impacto macroeconómico del emprendedor. Sin embargo, son variables que se quedan cortas para explicar el impacto de un emprendedor a nivel microeconómico, en donde es necesario aproximarse de manera distinta, analizando otras variables.

La búsqueda de otras aproximaciones para medir el impacto de los emprendedores me llevó a realizar por varios años una investigación cualitativa, buscando comprender lo que las personas que están alrededor de los emprendedores observan de su acción emprendedora y el impacto que genera.  El propósito de la investigación era hacer visible el impacto que genera el emprendimiento.

Con base en esta investigación se creó un modelo: «El efecto dominó del emprendimiento» (The Ripple Effect of Entrepreneurship), que nos permite observar de manera amplia a cada emprendedor que conocemos.  De esta manera podemos, al leer o escuchar la historia de un emprendedor, hacernos algunas preguntas no solo sobre su impacto y ver más allá que solo su negocio, sino aprender a ver a su alrededor.

El otro aspecto que analiza esta investigación es identificar en quiénes impacta la acción del emprendedor. Esto nos permite comprender que el impacto es acumulativo y produce lo que en esta investigación se llama «Las olas del efecto dominó».

En realidad la más importante de todas estas contribuciones está relacionada con la creación de ganancias o de riqueza.  Como dice Charles G. Koch en su libro «Buenas ganancias», en el que explica que las buenas ganancias son: «crear valor superior para los clientes con menos recursos que lo que otros usan, y actuando siempre con integridad y dentro de la ley.  Esas buenas ganancias solo pueden venir si el emprendedor o la empresa está creando o agregando valor a los individuos en una sociedad». Esa es la única forma en que puede permanecer en el tiempo.

El impacto que empieza a tener el emprendedor en la sociedad lo hace generando ganancias o creando valor, pues crea más riqueza de lo que había antes. Esa riqueza se reinvierte en otros productos, servicios, negocios y entonces fluye a través del proceso de mercado.

Los emprendedores se vuelven agentes de prosperidad y generadores de cambio a su alrededor.

En el estudio se encontró que su efecto dominó impacta a muchas personas, y que normalmente se da así como describe «Las ondas del efecto dominó».

Ahora, cada vez que veas o conozcas sobre un emprendedor, trata de imaginar en quiénes ha impactado y de qué forma. Cómo su efecto dominó ayuda a crear crecimiento, prosperidad y desarrollo. Sin duda, por esto y mucho más, necesitamos más emprendedores.

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