Desde 2010, Yu Kai ha seguido el mismo ritual cada año: cuando sale un nuevo iPhone de Apple, se deshace del viejo y se dirige a una tienda en Pekín a comprar el modelo más reciente.

Por: Paul Mozur

Este año, sin embargo, no lo hizo.

En vez de comprar el iPhone 6s, ha estado esperando a ver cómo se ve el iPhone 7, y dijo que incluso podría cambiar a un modelo de un fabricante diferente.

En China, donde Apple ha sido un símbolo de riqueza y moda, y donde muchos chinos actualizan sus smartphones cada año, Yu no es un caso aparte.

El reporte de ingresos del segundo trimestre de Apple mostró recientemente cuán difícil puede ser mantener la atención de los consumidores volubles y cada vez más difíciles de impresionar de China. Tim Cook, el director ejecutivo de la compañía, dijo en una llamada para presentar los ingresos que las ventas en la China continental habían caído 11 % en comparación con el mismo periodo hace un año.

Cook señaló que las ventas habían descendido de un nivel alto: en el primer trimestre de 2015, las ventas fueron 80 % más altas que en el mismo periodo en 2014. Pero la declinación anunciada recientemente es un revés para una de las marcas más amadas en China.

Según analistas, los consumidores jóvenes y de clase media de China están cada vez más dispuestos a probar teléfonos de los muchos competidores  –incluidos Huawei, Meizu y Xiaomi– que buscan competir con Apple en especificaciones técnicas y estética pero ofrecen sus modelos por algunos cientos de dólares menos.

En los últimos cuatros años, para satisfacer la fuerte demanda en China de sus productos, Apple aumentó el número de tiendas ahí de apenas un puñado a 35, y Cook dijo recientemente que habría 40 para fines de junio. La compañía también ha podido aprovechar la enorme base de clientes de la operadora de telefonía inalámbrica más grande de China, China Mobile, después de que años de negociaciones resultaron en un acuerdo en 2013 que llevó el iPhone a la operadora. El acuerdo contribuyó a que los consumidores chinos gastaran USD59,000 millones en productos Apple en el año fiscal más reciente.

Pero un desafío para Apple este año es que sus modelos más recientes no representan un gran salto respecto de la generación anterior.

Pese a la presión, Cook dijo en la llamada para informar de los ingresos que Apple era “optimista” sobre China, aun cuando estaba perdiendo terreno. Incluso hay un precedente de una recuperación de Apple: en 2012 y 2013, el crecimiento de las ventas de la compañía en China se desaceleró cuando competidores como Samsung ofrecieron teléfonos con pantallas más grandes, que son muy populares en China. Cuando Apple finalmente dio a conocer un teléfono con un tamaño de pantalla similar en 2014, su participación de mercado se recuperó.

 

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