El involucramiento del gobierno en países con ecosistemas sólidos asciende hasta un 70%.

En una visita que hice a Chile, logré reunir un sinfín de anécdotas y aprendizaje, quizá la más significativa fue la noche que tuvimos que pasar en un camping en la camioneta rentada. Para mí fue la peor noche por lo incómodo y porque se salía de mis planes. Salimos a ver las estrellas, la constelación era espectacular, hermosa vista de un cielo estrellado que jamás había visto. Carol y Danna quedaron asombradas. Días después cuando regresábamos del viaje le pregunté a Danna, mi pequeña de 3 años, qué le había gustado más del viaje y respondió «las estrellas, papi».

Decidimos viajar a Chile principalmente por mi interés en conocer el ecosistema de emprendimiento. Tuve la suerte de encontrarme a Gonzalo Brahm, un directivo de Asela, que fue quien hizo posible que pudiera entrevistar a 4 de los principales actores del ecosistema chileno. La pregunta clave fue, cómo se formó este ecosistema que es parte del top 20 del mundo y que es considerado el más innovador de América Latina.

Estuve con el presidente de Asela (Asociación de Emprendedores de América Latina), donde también es la sede de Asech, la asociación que aglomera a más de 33 000 emprendedores chilenos. Pude hablar con la directora de Startup Chile y con el máximo dirigente de Corfo, que es la oficina de gobierno que se encarga de impulsar todas las acciones de emprendimiento. También estuve en el imponente centro de innovación de la Universidad Católica de Chile. Así que, estas son mis conclusiones de cómo se forma un ecosistema de emprendimiento:

Apostarle a las iniciativas de emprendimiento: Son muchas las iniciativas pro emprendimiento, pero sin gente clave que las impulse, desde el gobierno, la iniciativa privada, y el mismo ecosistema de emprendimiento es muy difícil que puedan madurar y tener éxito. Es importante identificar y aglomerar aquellos actores claves para unir esfuerzos y definir los intereses del emprendedor, para no actuar incongruentemente y volcarse a las más importantes y correctas acciones de desarrollo.

Unión de emprendedores: Es importante contar con un grupo organizado de emprendedores que esté dispuesto a representar a todo el ecosistema, que tenga las intenciones correctas y sea dirigido por los mismos emprendedores.  Unir esfuerzos del ecosistema para que cobre mayor fuerza; darle relevancia al emprendimiento hasta que todos los sectores, público y privado, volteen y se interesen en apoyar y fortalecer al ecosistema.

Un compromiso genuino del gobierno: El apoyo e involucramiento del gobierno en países con ecosistemas sólidos asciende hasta un 70%. Por ejemplo, el gobierno israelí facilita que empresas se establezcan, construyendo parques de innovación, edificios con todas las facilidades y aportes del 40% del salario de los empleados hasta por 5 años. Esto responde por qué Google y Facebook tienen oficina allá. Por su parte Chile da capital semilla a 1000 emprendimientos locales y extranjeros de montos hasta de  USD 50 000. Un ecosistema exitoso de emprendimiento depende más de instituciones políticas y económicas comprometidas e inclusivas.

Leyes que incentiven al emprendedor: Estas leyes deben estar enfocadas en los puntos críticos y el fortalecimiento del emprendimiento; las aristas más sensibles como el pago de impuestos, la apertura y cierre de nuevos negocios,  financiamientos a nuevas ideas de negocios, legislaciones y regulaciones distintas que a las de grandes empresas y multinacionales, podrían ser claves en la aceleración y escalamiento de nuevos negocios.

Canales de comunicación: Los eventos que aglomeran a las personas con intereses similares, los espacios de coworking donde se pueden crear relaciones estrechas, las plataformas tecnológicas que faciliten la conexión y localización de recursos claves y líderes de opinión que generen conocimiento a través de medios de comunicación son elementales en la construcción de este ecosistema. Generar contenido y tanques de pensamiento. Contar con una masa crítica altamente funcional para que pueda expandirse la mentalidad y cultura de emprendimiento.

Incentivar a inversionistas: En Chile por cada dólar que un inversionista aporta a un emprendimiento, el gobierno aporta dos dólares; esto crea un respaldo y seguridad al inversionista. También existen normativas que fortalecen estas transacciones como incentivos al que invierte. Lleva mucho tiempo crear una cultura de inversión, sin embargo, grandes empresarios están volteando a ver nuevos negocios gracias a la tendencia global de emprendimiento.

 

Imitar buenas prácticas y metodologías existentes: En el mundo se han utilizado prácticas funcionales que se pueden replicar en otros países; no siempre es necesario inventar el agua azucarada. Se necesita tener emprendedores abiertos a aprender de afuera y dispuestos a escuchar para diseñar herramientas y soluciones que faciliten la creación de empresas sostenibles; crear un ecosistema que funcione en pro del emprendimiento.

En mi opinión no todos pueden ser emprendedores, pero si se facilita el proceso, habrá más personas teniendo éxito con sus ideas de negocios.

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