Mi primera experiencia como emprendedor fue siendo aún un niño —a los 8 años—; un día llegué con mi madre a decirle que vendería piedras pómez y arena blanca, porque había visto que ella limpiaba con esas piedras y arena las ollas manchadas por el humo al cocinar con leña. Lo más atractivo era que podía conseguirlas gratis, esto quiere decir que mi primer negocio tuvo un margen del 100% de utilidad.

Necesitaba a alguien que me ayudara. Entonces, hice una selección de entre mis amigos para poder agilizar la producción, y al ver que se ganaba dinero, todos querían ser parte del nuevo negocio. No era mayor cosa el trabajo que debíamos hacer, solo debíamos llenar un saco con arena y otro con las piedras pómez.

De esta manera me hice de un socio, Carlos Arturo. Los fines de semana íbamos a un barranco cerca de nuestras casas a conseguir la arena blanca y las piedras pómez para luego colocar nuestro puesto de venta, una pequeña mesa de madera en la entrada del mercado que quedaba cerca de mi casa. Nos dimos cuenta que todo el mundo gritaba sus productos y el precio de estos, entonces optamos por hacer lo mismo.

Mi segundo emprendimiento fue vendiendo monedas de 25 centavos a los choferes de camioneta cuando el pasaje era de 75 centavos, siempre les hacían falta monedas para dar vuelto; yo les daba Q9 y ellos me pagaban Q10. El negocio terminó cuando el pasaje subió a Q1.

Llegué a conocer todos los bancos de la localidad, a veces los receptores ya no querían darme cambio, pero logré hacerme de amigos que me guardaban las monedas de a «choca» —como se les dice de forma coloquial—; era un negocio peligroso pero diferente.

No es solo la falta de oportunidades la que afecta el progreso, también es la falta de ideas e iniciativas; lo dijo Ken Hakuta: «La falta de dinero no es un obstáculo. La falta de una idea es un obstáculo». En esta edición publicamos 8 ideas de negocio de emprendedores que están sobresaliendo en el mercado guatemalteco.

Todo el contenido de Revista Win está pensado para estimular la innovación, tecnología, herramientas de expansión e historias que inspiren las grandes ideas.

En una alianza con The New York Times, publicamos un 60% de contenido local y un 40% de contenido global. Nuestro propósito es este: Estimular el desarrollo de habilidades empresariales, vincular a inversionistas con el ecosistema emprendedor y provocar el crecimiento de los negocios.

Artículos Relacionados

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.