Las palabras del letrero se hicieron con esténcil en la parte frontal de la Tienda Apple, una caja de vidrio metida entre un restaurante tailandés insulso y una farmacia CVS en el centro de Palo Alto: “Esta tienda opera 100 % con energía renovable”.

Por: Diane Cardwell

Si resultan los planes de Apple, podrá decir lo mismo, no solo en sus operaciones por toda California, sino también más allá, ya que la empresa se orienta a satisfacer sus crecientes necesidades de electricidad con fuentes ecológicas, como la energía solar, eólica e hidroeléctrica.

Como otras grandes empresas antes que ella, incluidas Wal Mart y Google, Apple recibió hace poco una designación federal por su subsidiaria en energía que permite que se convierta en vendedora de electricidad al mayoreo, de costa a costa, en Estados Unidos. En efecto, Apple está creando su propia compañía de servicios públicos ecológicos, si bien su principal cliente es ella misma.

La energía no es algo en lo que Microsoft o Amazon o Google realmente hayan tenido que pensar alguna vez antes de que llegara la nube

Los motivos pueden ser económicos, tanto como lo son ambientales. En tanto mayorista, Apple podría reducir el costo de su carga de electricidad, la cual alcanzó 831 millones de kilovatios-hora en el último año fiscal; suficiente para alimentar a unos 76 000 hogares durante un año.

Sin embargo, como un creciente número de corporaciones, Apple está decidida a reducir las emisiones de bióxido de carbono por la producción de electricidad; una de las fuentes más grandes de los gases invernadero que contribuyen al calentamiento mundial.

En una ambiciosa empresa, Apple contrató con First Solar para empezar a comprarle a California Flats, una granja de energía solar que se está construyendo ahora, poco menos de la mitad de la energía a finales de año. De acuerdo a las disposiciones del contrato, Apple pagará USD 848 millones por la electricidad en más de 25 años y recibirá la producción total de la granja al vencimiento del mismo. Es uno de los contratos de energía limpia comercial más grandes hasta ahora.

Lisa Jackson, quien fuera la jefa del Departamento de Protección del Ambiente (EPA, por sus siglas en inglés), ahora es la ejecutiva de Apple que supervisa la política ambiental, las iniciativas sociales y los asuntos con los gobiernos en todo el mundo, dijo que espera que puedan servir de modelo para muchos otros grandes usuarios corporativos de energía que ahora están abrazando la energía limpia.

La energía renovable, desde una perspectiva de los costos, ahora es competitiva con otras formas de energía, mucho más todavía de lo que fue hace unos cuantos años

Google, que recibió su designación federal de venta al mayoreo de energía de la Comisión Federal Reguladora de la Energía en el 2010, es una gran partidaria del enfoque que ahora está adoptando Apple.

“Operar cualquier tipo de negocio, tener previsibilidad en términos de tus costos de operación puede ser muy importante”, notó Gary Demasi, el director de operaciones de la energía del centro de datos y estrategia de locación en Google, la que ha sido una destacada inversionista en energía limpia, así como usuaria. “La energía renovable, desde una perspectiva de los costos, ahora es competitiva con otras formas de energía, mucho más todavía de lo que fue hace unos cuantos años”.

Un trabajador ayuda a instalar nuevos paneles solares en una planta de First Solar fuera de Cholame. Foto: Andrew Burton – The New York Times.

Todos nos estamos convirtiendo en grandes jugadores de la energía, y esto es un cambio”, dijo Brian Janous, el director de estrategia energética en Microsoft. “La energía no es algo en lo que Microsoft o Amazon o Google realmente hayan tenido que pensar alguna vez antes de que llegara la nube”.

Aun cuando las compañías dicen que estos contratos significan que están operando sus negocios con energía renovable, en realidad, es frecuente que la energía limpia no fluya directamente a sus instalaciones. Es típico que compren energía renovable en cantidades que se equiparen con lo que extraen de la red; un sistema de intercambios que Jackson de Apple compara con el uso de un cajero automático.

El dólar que depositas en el banco podría no ser exactamente el mismo billete que sacas”, dijo.

En Apple, donde la compra o la producción de energía renovable ha sido de más del triple desde el 2012, se preferiría no tener que hacer todo lo posible para asegurar el suministro de energía limpia, dijo Jackson. Sin embargo, la red pública de energía, simplemente, todavía depende demasiado de los combustibles basados en el carbono para hacer eso posible.

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