Para aumentar su atractivo para el talento más joven, algunas agencias de publicidad están tratando de hacerse ver menos como Madison Avenue y más a las empresas de tecnología o startups.

En las oficinas centrales de la agencia McCann en la Ciudad de Nueva York, la batalla por el futuro de la industria publicitaria está siendo librada con música electrónica ambiental y cerveza elaborada por los empleados.

Los profesionales jóvenes, que equilibran sus laptops Apple sobre las rodillas, se acomodan en sillas de la era espacial cerca de una cafetería que vende jugos frescos y bocadillos subsidiados. En un piso, las paredes están cubiertas de plantas, haciendo que la oficina parezca una selva. En otra parte hay una mesa de ping-pong.

Los jóvenes y creativos han sido el motor que impulsó a la industria publicitaria durante décadas. Pero aquellos que alguna vez acudían en tropel a la industria con sueños de hacer el siguiente comercial televisivo destacado ya no se sienten atraídos de la misma forma hacia las agencias.

“Hemos perdido gente ante Facebook. Hemos perdido gente ante Google; hemos perdido gente ante Apple”.

“La mayor amenaza –y una de las cosas más importantes de las que hablamos mucho– no es solo atraer sino retener el talento joven porque hay muchas más opciones”, dijo David Droga, el presidente creativo y fundador de la agencia Droga5. “Hemos perdido gente ante Facebook. Hemos perdido gente ante Google; hemos perdido gente ante Apple”.

Para mejorar su atractivo, muchas agencias están tratando de volverse menos parecidas a las oficinas tradicionales de Madison Avenue y más a las empresas emergentes y compañías de tecnología que ahora echan mano del mismo grupo de talento. Indicios de ello son las horas felices para los empleados, el tenis de mesa y los bocadillos gratis. Pero la industria de la publicidad enfrenta problemas mucho más profundos que no pueden corregirse con cambios cosméticos.

“Los sillones cómodos y los partidos de softbol y una cuenta de Twitter genial no hacen que la gente joven quiera trabajar en tu oficina”, dijo Droga. Para atraer a los jóvenes, añadió, las agencias de publicidad necesitan producir de nuevo un trabajo emocionante, lo cual muchas han dejado de hacer.

Perder talento joven es un problema que enfrentan también otras industrias. Las organizaciones noticiosas establecidas están perdiendo gente ante medios relativamente nuevos como Vice y BuzzFeed.

“La gente ya no tiene ese deseo innato y ese deseo instintivo de estar en nuestra industria”, dijo Jay Haines, fundador de Grace Blue, una firma de investigación que trabaja con la industria publicitaria.

Jóvenes preparan cerveza en su lugar de trabajo. / Fotografía: Cole Wilson / The New York Times

Jóvenes preparan cerveza en su lugar de trabajo. / Fotografía: Cole Wilson / The New York Times

Pero eso no significa que las agencias de publicidad vayan a dejar de intentarlo.

En IPG Mediabrands _ como McCann, una parte de Interpublic Group, uno de los conglomerados publicitarios más grandes _, los éxitos pop ya estaban sonando en una mañana reciente. Los empleados jóvenes esperaban en una barra de café sus lattes y pastelillos libres de gluten. Un letrero indicaba un jardín cervecero. Otro, en mosaicos azules, decía “Iniciativa”.

“Nos esforzamos mucho para hacerlo realmente cómodo, realmente genial”, dijo Henry Tajer, el director ejecutivo mundial de la agencia, mientras veía la escena desde una sala de conferencias. “Es un club diurno”.

La industria de la publicidad solo puede esperar no haber llegado demasiado tarde a la fiesta.

Deja tu comentario

Artículos Relacionados