Valerie Valdez, hoy con 60 años, se separó de su esposo Ted y vivía en un garaje convertido en departamento, en Santa Cruz, California, cuando él murió de un ataque cardíaco en el 2014, se enfrentó a una pérdida repentina de ingreso y se preguntó cómo se iba a mantener.

Por: Amy Zipkin

Era dueña de una casa en el valle Noe, un barrio elegante de San Francisco, que estaba ocupada por un inquilino que la rentaba mes con mes. Le notificó que dejara la casa y se mudó. Invitó a la amistad de una amistad como pensionista por USD 60 la noche, publicó un ofrecimiento en Airbnb y recibió dos reservas adicionales de inmediato.

Esto va a funcionar”, recuerda que se dijo. “Voy a estar bien”.

Valdez ahora ofrece su casa de cuatro recámaras (ella ocupa una) en Airbnb, así como en Vacation Home Rentals, HomeAway y VRBO. Anuncia las tres recámaras en USD 105 a USD 155 la noche en Airbnb. En otros sitios, anuncia toda la casa. El año pasado, contó, albergó a cerca de 400 huéspedes de 100 ciudades.

Poseer una posada acogedora en una ubicación idílica ha sido un sueño común de tiempo atrás entre muchos de los oficinistas. Sin embargo, es mucho trabajo. No obstante, muchos están encontrando otra forma de convertirse en posaderos “de facto”.

“Es una forma ingeniosa de ganar dinero con este activo que no puedes monetizar en otra forma”, notó Richard W. Johnson, el director de planeación para el retiro en el Instituto Urbano, en Washington, D.C.

Valdez comenzó el alquiler de su casa para apoyarse a sí misma cuando su marido murió y ella se enfrentó a una pérdida repentina de ingresos. / Foto: Jason Henry – The New York Times.

En un estudio del 2015, Airbnb identificó a personas de más de 60 años como la cohorte de crecimiento más rápido entre sus anfitriones, con un incremento de 102 % ese año, en comparación con su tasa de crecimiento total en Estados Unidos de 85 %. En todo el mundo, la compañía estima que anfitriones de 60 años y más hicieron alrededor de 260,000 de sus aproximadamente dos millones de ofrecimientos. De ellos, 64 % fueron mujeres. (La compañía no registra el estado civil.)

Otras compañías de renta de casas también tienen anfitriones de mayor edad, dicen, pero no desglosan estadísticas por edad o género. Incluso, hay una cooperativa orientada significativamente hacia las personas mayores. Unas 1,500 personas pagan una cuota anual de USD 75 para pertenecer el club Evergreen B&B, que anuncia estadías en casas con alojamiento y desayuno para personas mayores de 50 años. Se espera que los miembros sean anfitriones tanto como pensionados que contribuyen con USD 20 por noche para cubrir el costo del desayuno y de los imprevistos.

Si bien algunos pueden tener inquietudes sobre la pérdida de privacidad o por vivir con extraños, quienes han corrido el riesgo dicen que su experiencia vale muchísimo la pena.

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